La ayuda humanitaria enviada a Cuba, como la procedente de México, puede medirse en toneladas y anuncios oficiales, pero su impacto real sigue siendo...
«Yo siempre en las protestas estoy atenta al grupo», dice. «Cuando veo cualquier indicio de violencia, paso adelante y trato de aplacar para no se genere nada que pueda perjudicar a mi gente».
Una crónica personal en la periferia de la Marcha de las Antorchas, el último ritual político masivo en Cuba, ya sumida en crisis extrema, antes del bloqueo energético de Trump.
La huida de Yunior García y el descalabro de Archipiélago debieron bastar para que la oposición cubana comprendiese, de una vez, que la política hay que hacerla en el terreno y se fundamenta en el trabajo con la gente.
Del 24 de abril al 1 de mayo, cubanos dentro y fuera de la isla pueden participar en un inédito sondeo sobre el sistema político, la evaluación de figuras públicas del gobierno, de la oposición y la sociedad civil, el rol del embargo estadounidense, las vías posibles de solución al conflicto político y el papel del sector privado y la comunidad emigrada en el futuro del país.
La lucha por una Cuba sin dictadura no puede aislarse del paso que dicta el mundo contemporáneo. Tantas décadas de castrismo y de cubanocentrismo han fomentado cierta idea de la exclusividad. Tanto la redundancia triunfalista del régimen como el victimismo conveniente de parte de la oposición han creado la idea de que Cuba y su gente son el rojo en la diana.