«El proyecto surge como necesidad frente a años de ausencia dentro de la juventud de alguna organización política enfocada en la construcción de un partido de oposición revolucionaria».
El día que Silvio Rodríguez recibió un fusil AKM en una ceremonia oficial, muchos se quedaron perplejos. La imagen recorrió el país y las redes con una velocidad que no tuvieron sus últimas canciones. No fue un acto militar ideológico cualquiera. Fue un gesto simbólico en un momento en que la represión, la escasez y el cansancio han convertido la vida cotidiana en un territorio áspero. Para muchos, la foto confirmó una distancia que llevaba años creciendo entre muchos de los artistas más influyentes de Cuba y el público que siempre los ha considerado refugio inequívoco.
Cuando los hermanos Nadir y Jorge Martín Perdomo —quienes cumplen penas de seis y ocho años de privación de libertad, respectivamente— fueron detenidos por manifestarse el 11 de julio 2021, terminaron en la llamada «Prisión del Sida», en el propio San José de las Lajas.
La huida de Yunior García y el descalabro de Archipiélago debieron bastar para que la oposición cubana comprendiese, de una vez, que la política hay que hacerla en el terreno y se fundamenta en el trabajo con la gente.
Del 24 de abril al 1 de mayo, cubanos dentro y fuera de la isla pueden participar en un inédito sondeo sobre el sistema político, la evaluación de figuras públicas del gobierno, de la oposición y la sociedad civil, el rol del embargo estadounidense, las vías posibles de solución al conflicto político y el papel del sector privado y la comunidad emigrada en el futuro del país.
La lucha por una Cuba sin dictadura no puede aislarse del paso que dicta el mundo contemporáneo. Tantas décadas de castrismo y de cubanocentrismo han fomentado cierta idea de la exclusividad. Tanto la redundancia triunfalista del régimen como el victimismo conveniente de parte de la oposición han creado la idea de que Cuba y su gente son el rojo en la diana.