Javi voló a Moscú y, de allí, a los Emiratos. La última foto en casa con su hermano Alec le rompe el corazón a cualquiera. Abrazados frente a la cámara, abatidos y al mismo tiempo estoicos. Si una imagen pudiera capturar la manifestación de la tristeza, es esa: la mirada de dos hermanos de 23 y 14 años, tan apegados como ellos, a punto de una separación brutal. Observándolos, caí en cuenta de que presenciaba la repetición de mi propia historia: el momento en que me separé de mi hermano.
«La fotografía de calle es de 99 por ciento fallar, como diría Alex Webb. Llegué a esta fotografía fallando y redescubriéndome. Ya no me gusta tanto ir a donde haya mucha pose. Me gusta ir a donde hay imágenes que tengan que ver con la calle. Mi manera de ver ahora ha evolucionado a capas y reflejos».
Tenía 82 años y nunca se cansó de buscar a su hijo, Víctor Hugo Quero Navas, que estuvo 16 meses desaparecido y falleció bajo custodia del Estado. Carmen Teresa Navas murió de un infarto el pasado domingo 17 de mayo, apenas nueve días después de que lograra darle sepultura al cuerpo de su hijo. Este es un relato de su vía crucis.
Inmediatamente, la policía del lenguaje ha protestado porque Luis Manuel Otero no ha replicado ningún lema de obediencia ni se ha comportado como un pionero. Estos oficiales tienen delante de sí el testimonio vivo de alguien que venció al castrismo, pero lo que necesitan es que el castrismo no deje de triunfar.
Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.
El país está roto. No existen los avengers para salvarnos, y sí una casta de millonarios pedófilos que son nuestros dueños. Ellos pueden decir quién se queda y quién se va. Si no les gusta lo que publicas, pueden ir por ti.
Leandro Eduardo Campa fue (o es) un escritor nacido en La Habana, Cuba, en 1953. Llegó a los Estados Unidos con el éxodo del Mariel. Medio vagabundo, elegante y mitómano (según dicen), vendía prendas falsas en las calles de South Beach o de la Pequeña Habana.