Leandro Eduardo Campa fue (o es) un escritor nacido en La Habana, Cuba, en 1953. Llegó a los Estados Unidos con el éxodo del Mariel. Medio vagabundo, elegante y mitómano (según dicen), vendía prendas falsas en las calles de South Beach o de la Pequeña Habana.
La ciudad más afectada fue La Guaira, y la costa central del país fue la región donde hubo mayores. Fueron 39 segundos durante los cuales dos sismos —con magnitud de 7.2 y 7.5, respectivamente— cambiaron la vida de todo un país.
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.
Este viernes, el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, hablaba de 920 muertos y tres mil 360 heridos tras los sismos en Venezuela. Con el paso de las horas y los días esas cifras crecerán aún más.
Había enfermado en los años en que Cuba internaba obligatoriamente en sanatorios a las personas diagnosticadas con VIH. Fuera de ellos, el miedo a la enfermedad convivía con el rechazo hacia quienes la padecían. Para Crespo, El Mejunje no fue solamente un sitio donde escuchar música: fue uno de los primeros lugares donde pudo volver a mezclarse con los demás.