¿En qué mar de gigabytes quedará guardado tanto sentimiento?
Marien Fernández Castillo
Lo primero es que quisiera ser honesta. Lo segundo es que quiero saber más y...
Y ahí estamos todos —feligreses, prensa y curiosos—, a metros de Rivera Indarte. El mismo barrio que vio nacer y crecer a Francisco. Donde se formó en la fe católica. Dentro y fuera del recinto se llora mucho, como se llora la pérdida de un ser querido. La pérdida de un familiar cercano. Ese que iba a comer raviolis a casa los domingos, y te contaba historias.
El gobierno cubano quiso enseñar músculo político tras el ataque del 3 de enero sobre Caracas y organizó dos jornadas seguidas de eventos masivos, remitiendo la decadente actualidad a sus buenos viejos tiempos.
Cira, asustada, se fue de inmediato al cuarto de sus hijos; los encontró despiertos y les puso la mano en el pecho; estaban tranquilos, enmudecidos. Ahí se quedó con ellos. Enrique abrió los ojos, sobresaltado, y vio los flashes de luz: «¿Habrá explotado alguna fase eléctrica?». Ricardo creyó que los sonidos provenían de la serie de acción que estaba viendo, pero se levantó al baño, abrió la ventana, y se percató de los destellos.