Mónica Baró

La victoria que ningún país debería celebrar

Ellos necesitaban una victoria. Ansiaban una victoria. Las tropas se les habían desmoralizado tras la actuación de los Delta Force en Venezuela: se llevaron...

Las gorras de la discordia

Un grupo de muchachos valientes ha salido en defensa de otros muchachos valientes que la Seguridad del Estado encarceló en Holguín por crear contenido...

El Upside Down de la geopolítica tras Venezuela

Ahora que la serie de ciencia ficción Stranger Things ha vuelto a ser tendencia en la industria del entretenimiento mainstream, tras el lanzamiento de...

Jorge Fernández Era: «Merecemos demostrar que estamos vivos»

«Creo en una Cuba en que nos aceptemos tal cual somos, sin doble moral, tertulias de pasillo y odios acumulados en una urna que nadie sabe qué contiene hasta que se abra. Un país donde decir lo que se piensa no se reprima y sea la razón de cada día. En que podamos elegir al gobierno. En que la falta de alimentos sea comidilla del pasado. En que se trabaje honradamente y el salario sea salario».

Homenaje a El Taiger en Miami: ¿y el orden del relajo qué?

Si no fuera porque el dinero recaudado este viernes en el homenaje a El Taiger va a ser destinado íntegramente a sus cuatro hijos,...

Una ministra cubana contra los mendigos 

El propio Díaz-Canel, quien ni siquiera se dignó a pronunciar el nombre de su exministra, y eligió hablar de «deambulantes» en lugar de «mendigos», peca deliberadamente de lo mismo que, en esencia, se le achaca a su subalterna: niega o encubre la realidad. Pero Marta Elena Feitó Cabrera, desde luego, no formaba parte del selecto club de los intocables. Y, por suerte para ella, muy pronto pasará al olvido.

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En 1956, los hombres que llegaron en el yate Granma también fueron descritos por el poder establecido como delincuentes armados. El desenlace de aquella historia transformó el calificativo y moldeó por décadas la memoria oficial del país. ¿Qué convierte a unos en libertadores y a otros en criminales? Hoy, en un contexto distinto, pero con el mismo mar de por medio: ¿qué determina el juicio histórico sobre quienes cruzan las aguas con un propósito político? ¿La legitimidad de su causa, la fuerza que los respalda?