Ciudad de México no se queda atrás. Con una comunidad venezolana integrada por 26 mil 383 personas, según El Instituto Nacional de Migración, es lógico que surjan restaurantes que ofrezcan un refugio para la diáspora. ¿Cómo se han adaptado al contexto local?, ¿consideran que ofrecen nostalgia?, ¿al mexicano también le gusta la comida venezolana?
Revisaba las historias de Instagram, el domingo temprano en la mañana, y me salieron varias fotografías del recién elegido alcalde de Nueva York, Zohran...
Creo que fui a Oaxaca buscándola a Ella porque ir a Cuba no es una opción. Pero no la vi. No la pude invocar, no supe cómo. No pude pedirle perdón por no haber estado, por haberme ido, por no haber regresado. Pero el 3 de noviembre de 2024 la dejé ir. Tomó rumbo a Mictlán.
«Psicomagia: llevar a la razón la magia.
Sanar mediante acciones, no mediante palabras».
Jodorowsky.
A las siete y media de la noche del pasado 2 de septiembre,...
Inmediatamente, la policía del lenguaje ha protestado porque Luis Manuel Otero no ha replicado ningún lema de obediencia ni se ha comportado como un pionero. Estos oficiales tienen delante de sí el testimonio vivo de alguien que venció al castrismo, pero lo que necesitan es que el castrismo no deje de triunfar.
Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.
El país está roto. No existen los avengers para salvarnos, y sí una casta de millonarios pedófilos que son nuestros dueños. Ellos pueden decir quién se queda y quién se va. Si no les gusta lo que publicas, pueden ir por ti.
Leandro Eduardo Campa fue (o es) un escritor nacido en La Habana, Cuba, en 1953. Llegó a los Estados Unidos con el éxodo del Mariel. Medio vagabundo, elegante y mitómano (según dicen), vendía prendas falsas en las calles de South Beach o de la Pequeña Habana.