La estela de decisiones conservadoras de los tres magistrados nombrados por Trump (y quizá un cuarto, si Sonia Sotomayor, de 72 años y diabética, tiene que retirarse) podrían terminar siendo su legado más importante.
Resulta difícil contribuir con alguna novedad y sensatez al debate sobre Cuba, en estos tiempos de crisis agudas y cambios inminentes. Es difícil no...
No conviene reconstruir Cuba. No porque sea costosa, dígase impagable; no porque alrededor de un millón de cubanos en edad económicamente activa hayan salido...
El enemigo de mi enemigo rara vez es mi aliado; sobre todo, en política. Un escenario transicional que no garantice la soberanía y, en cambio, priorice intereses trasnochados como el anexionismo o el servilismo a las políticas de gobiernos extranjeros, significaría dar marcha atrás al calendario cientos de años y repetir nefastos procesos.
‘La merma. Un producto en existencia’, publicado por Rialta Ediciones, es un volumen en que los poemas de Legna Rodríguez Iglesias dialogan con 50 imágenes de objetos pertenecientes a la colección Cuba Material, curada por la socióloga María Antonia Cabrera Arús.
Movilizar a tanta gente en un país sin gasolina suficiente implica decisiones dolorosas. Déficit de ambulancias, agricultores sin diésel para sus tractores, familias sin transporte para ir a trabajar. El derroche «revolucionario» choca con la escasez cotidiana. La ironía es cruel.
Inmediatamente, la policía del lenguaje ha protestado porque Luis Manuel Otero no ha replicado ningún lema de obediencia ni se ha comportado como un pionero. Estos oficiales tienen delante de sí el testimonio vivo de alguien que venció al castrismo, pero lo que necesitan es que el castrismo no deje de triunfar.
Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.
El país está roto. No existen los avengers para salvarnos, y sí una casta de millonarios pedófilos que son nuestros dueños. Ellos pueden decir quién se queda y quién se va. Si no les gusta lo que publicas, pueden ir por ti.
Leandro Eduardo Campa fue (o es) un escritor nacido en La Habana, Cuba, en 1953. Llegó a los Estados Unidos con el éxodo del Mariel. Medio vagabundo, elegante y mitómano (según dicen), vendía prendas falsas en las calles de South Beach o de la Pequeña Habana.