Los colores vivos, y cada elemento que lucen, son toda una experiencia visual. La gente que los observa bailar puede verse también reflejada en los espejos que cada uno porta en el disfraz. Es un gran jolgorio, un disfrute colectivo: yo soy tú, tú eres yo.
Para Otero, este grupo de santos en Párraga, milagrosos, desvalidos, pero también más potentes que todo lo demás, nos enseñan que, «a pesar de los diferentes colores o tamaños, tenemos que salir y romper la vitrina de cristal».
«Proteger el país no es lo mismo que proteger… el control», decían en ‘El4tico’ Kamil Zayas Pérez y Ernesto Ricardo Medina, detenidos esta semana por la Seguridad del Estado cubano.
El gobierno cubano quiso enseñar músculo político tras el ataque del 3 de enero sobre Caracas y organizó dos jornadas seguidas de eventos masivos, remitiendo la decadente actualidad a sus buenos viejos tiempos.
Estas fotografías no intentan explicar Cuba. Tampoco resumen su crisis. Se sitúan en otro umbral: el de hacer visible su forma de desgaste.
No aparecen...
En medio de las mayores tensiones entre La Habana y Washington la pregunta que se plantea es: ¿Cómo se perfila esa «Cuba del día después»? ¿Y qué implicaría un cambio para el cubano de a pie?