Agotadas las vías para un cambio político pacífico, una gran cantidad y quizá la mayoría de venezolanos ha dado la bienvenida o festejado abiertamente la remoción de Maduro —aun cuando en estos momentos su gente siga en control del país.
Al sumársele a su condición de negro la de migrante latino y repartero —una identidad forjada en los márgenes de los márgenes—, Chocolate MC pierde el derecho a la metáfora. El sistema no ve en él a un artista usando la hipérbole del género, sino a una amenaza literal.
El enemigo de mi enemigo rara vez es mi aliado; sobre todo, en política. Un escenario transicional que no garantice la soberanía y, en cambio, priorice intereses trasnochados como el anexionismo o el servilismo a las políticas de gobiernos extranjeros, significaría dar marcha atrás al calendario cientos de años y repetir nefastos procesos.
Esta última crisis a veces se fecha desde diciembre, cuando la Marina estadounidense cercó Venezuela, luego capturó a Nicolás Maduro y anunció sanciones contra cualquier país que suministrara combustible a Cuba. Históricamente, la isla ha dependido del combustible extranjero a precios asequibles para sobrevivir. Esta última medida fue, sin dudas, la gota que vino a colmar un vaso que llevaba rebosando demasiado tiempo. Pero la historia no empezó con el regreso al poder de Donald Trump.
Las nuevas disposiciones jurídicas, aprobadas hace más de dos años en el Parlamento, entrarán en vigor en noviembre próximo, pero bajo los mismos términos de vigilancia y discrecionalidad que el régimen ha impuesto habitualmente a los nacidos en la isla.
‘La merma. Un producto en existencia’, publicado por Rialta Ediciones, es un volumen en que los poemas de Legna Rodríguez Iglesias dialogan con 50 imágenes de objetos pertenecientes a la colección Cuba Material, curada por la socióloga María Antonia Cabrera Arús.