Si alguna tendencia parece abrumadora hasta ahora entre quienes han participado en la encuesta digital independiente sobre Cuba lanzada por el medio elToque, es la necesidad urgente de un cambio político en el país. Hasta las primeras horas de la mañana de este miércoles, casi el 80 por ciento de las más de 37 mil personas que han respondido el cuestionario de 32 preguntas han dejado claro que «Cuba necesita transitar hacia un modelo capitalista de democracia liberal y economía de mercado».
También resulta significativo que los participantes hayan señalado como principales problemas del país la falta de libertades civiles y políticas, la ineficiencia e inmovilismo del gobierno, además de la crisis económica y la escasez de bienes básicos, y no precisamente los recurrentes argumentos de la narrativa oficialista, que siempre ha culpado al embargo estadounidense y a otros actores externos como causas fundamentales de la actual crisis del país.
Para José Jasán Nieves, director de elToque, uno de los más de 20 actores de la sociedad civil cubana independiente que se unieron para coordinar este inédito ejercicio de análisis de la opinión pública, el nivel de participación que está teniendo el sondeo resulta «un gran gesto cívico» y «un acto de liberación» ante tanta presión para simular apoyo al régimen.
A su entender, está claro que la encuesta solo representa una parte del país. «No se puede reclamar, ni lo reclama la encuesta, ni nadie que la ha difundido, que esta sea la encuesta representativa de la Cuba de hoy. Está claro que representa solo una parte, pero lo que deja claro es que esa parte no es pequeña ni despreciable. Si con todas las dificultades, esta encuesta ha logrado tal volumen de respuesta, eso indica que dentro de Cuba estos consensos que se están reflejando aquí son mucho mayores de lo que parecen, sobre todo para la propaganda [oficial], pero incluso para algunos que se hacen los equidistantes y no quieren reconocer lo que hay», apuntó Nieves a El Estornudo.
Asimismo, explicó que las preguntas de esta búsqueda, que cierra en la noche del 1ro de mayo, se basaron en la recopilación de los temas más frecuentes, urgentes, relevantes o sujetos a matrices desinformadoras de enero a la fecha.
«Todo lo que ha estado pasando desde principio de año, y especialmente la creciente presión de la administración Trump sobre Cuba, ha abierto el escenario político cubano y la gente ha vuelto a plantearse, por primera vez en mucho tiempo, la posibilidad de un cambio real», argumenta el también periodista independiente.
Nieves subraya, además, que desde hace meses se discute qué piensa el pueblo cubano, incluido el anexionismo como opción política y, al mismo tiempo, poco se sabe del proceso de negociación entre La Habana y Washington, porque ocurre a «niveles muy de élites; solamente [lo saben] muy pocas personas en el Departamento de Estado, la presidencia de Estados Unidos y en el gobierno cubano. A veces ni [Miguel] Díaz-Canel sabe realmente lo que se está discutiendo. Entonces, nosotros lo que queríamos era hacer un ejercicio, que más que un ejercicio estadístico tradicional, fuera un ejercicio cívico, para recopilar opiniones de la manera más estructurada que pudiéramos de cubanos en Cuba y fuera de Cuba también, y compararlas entre sí».
Sobre los temas más medulares que se están discutiendo, Nieves aclara que hay espacio para que respondan todas las posiciones políticas del país. Afirma que la encuesta pregunta cómo se evalúa el régimen actual y cuáles son las alternativas o modelo político a preferir, manteniendo la opción del modelo socialista actual sin cambio. «Sin embargo, esa no es la opción que han preferido las personas que han respondido. Los encuestados, de manera abrumadora, están pidiendo un cambio de sistema en Cuba», destaca.
No obstante, reconoce Nieves, la encuesta enfrenta también desafíos y sesgos metodológicos. Solo pueden responder, señala, las personas con acceso a Internet. Igualmente se subestima la participación desde Cuba en los datos en tiempo real, porque el régimen ha bloqueado la URL del cuestionario, lo que dificulta su acceso y requiere el uso de VPNs.
«Cuando hagamos la depuración de la base de datos, podremos ver cuántas personas que aparecen fuera de Cuba en realidad estaban dentro y sumar su data. El otro problema de acceso, por supuesto, es que al ser una encuesta virtual, donde no estamos en el terreno porque el régimen no permite este tipo de ejercicios, ni de ellos ni de nadie, no podemos establecer ponderaciones más exactas sobre la representación de cada sector poblacional. Hay una sobrerrepresentación urbana de La Habana con respecto a otros territorios, porque es la que tiene más electricidad y donde la gente puede más. También hay una sobrerrepresentación de universitarios y posgraduados entre las personas que responden, porque evidentemente son personas políticamente mucho más activas. La encuesta tampoco es corta, por tanto, demanda cierto nivel de compromiso de la gente que tiene problemas para conectarse», añade Nieves, quien insiste que, a pesar de todas esas dificultades, la mayoría de los participantes ha optado por un urgente cambio político en el país. Incluso, como hallazgo destacado, aunque aún no cierra el sondeo, se observa un fuerte apoyo a derrocar al régimen por cualquier vía, incluyendo la intervención armada.
Otro dato clave preliminar es que más del 70 por ciento de los participantes apostaría por darle al exilio un papel preponderante o en igualdad de condiciones dentro de un gobierno de transición. También resulta significativa la confianza mayoritaria en las figuras políticas del presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, incluso por encima de figuras de la oposición cubana o del espectro oficial cubano, si bien igualmente un 70 por ciento de los encuestados se mostró favorable a la soberanía nacional.
En este mismo sentido, contrasta el escaso apoyo a figuras del gobierno de la isla como Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel, Esteban Lazo Hernández, Roberto Morales Ojeda, Manuel Marrero Cruz, Inés María Chapman, Oscar Pérez-Oliva Fraga y Eduardo Rodríguez Dávila. Hasta el momento, no hay ninguna o muy poca confianza en ellos. También el 95 por ciento de los participantes admite que la ciudadanía cubana no tiene influencia alguna en las decisiones del Estado.

Nieves explica, además, que se incluyó una sección para evaluar la confianza en figuras de la oposición y sociedad civil, equilibrada por género, edad y posturas ideológicas, pero como dato revelador sobresale un nivel de desconocimiento de muchas de estas figuras, lo que subraya la necesidad de una mayor divulgación de sus programas e ideas.
Para Mónica Baró, periodista independiente, esta encuesta, a pesar de las críticas que ha estado recibiendo, sobre todo del aparato propagandístico del régimen y asociados, es una referencia importante que refleja las tendencias y la diversidad de opiniones dentro de una parte significativa e instruida del pueblo cubano, mostrando un alto nivel de descontento y un mayoritario deseo de cambio.
Este ejercicio, apunta, es una oportunidad crucial para la participación ciudadana y para obtener una comprensión más profunda de la realidad actual y deseada del país. «No es el ejercicio ideal con que soñamos, por supuesto que no, pero creo que es muy valioso en las circunstancias de Cuba, donde es imposible llevar hacia adelante una encuesta similar dentro del país. También es importante porque nos da una aproximación de cuál es el país que tenemos en estos momentos, en momentos además de crisis, y cuál es el país que soñamos», argumenta a El Estornudo.
Baró destaca, además, que los resultados preliminares están demostrando que la sociedad cubana está lejos de los estereotipos que prevalecen en las redes sociales, y que resulta sorprendente que casi el 70 por ciento de los participantes defienda la continuidad de la salud y educación universales en una transición de gobierno.
Para el directivo de elToque, medio que concibió la encuesta y realizó su despliegue técnico, ha sido importante la colaboración y aportes de todos los actores que han participado para lograr la tamaña respuesta al sondeo, sin antecedentes en la isla.
Entre los medios participantes figuran Árbol Invertido, 14yMedio, Alas Tensas, Hypermedia Magazine, CiberCuba, Periodismo de Barrio, El Toque, CubitaNow, Directorio Cubano, El Estornudo, Rialta, La Hora de Cuba, Swing Completo y Café Fuerte. Además, están los periodistas y creadores de contenido digital Mario J. Pentón, Mónica Baró, Eliezer el Bayardo, Yosmany Mayeta, Magdiel Jorge Castro, Eliecer Ávila, Ernesto Morales, Yulieta Hernández, José Luis Tan Estrada y Darwin Santana (El Mundo de Darwin), además de los activistas y políticos como Amelia Calzadilla, José Daniel Ferrer, Roberto Veiga y varios grupos de la sociedad civil e individuos de amplia proyección social.
Este recurso también fue diseñado con garantías técnicas para evitar respuestas duplicadas y proteger la identidad de quienes participen. La encuesta es completamente anónima y se garantiza que ningún dato personal será compartido con ninguna persona, institución o gobierno bajo ninguna circunstancia.
