Ya la gente ha comenzado a hacer fila para visitar oficinas de toda España. Los cubanos también. Aunque no se sabe a ciencia cierta el número exacto de ciudadanos de la isla en situación irregular en ese país, Estela Marina Pérez, experta en extranjería e inmigración y presidenta de la Asociación de Descendientes de Españoles en el Mundo, estima que el proyecto extraordinario de regularización de migrantes decretado por el gobierno de Pedro Sánchez podría brindar estatus legal a cerca de 20 mil cubanos.
Es un momento que muchos llevan esperando. «La regularización da seguridad jurídica, acceso al mercado laboral, los menores se van a ver salvaguardados», dice la experta. Hasta el 2025, contaban unos 88 mil cubanos residiendo en España, país al que muchos han llegado en los últimos tiempos huyendo de la crisis sistémica que atraviesa la isla.
El pasado jueves comenzó el proceso de regularización masiva de emigrantes en España. El lunes 26 de enero se conoció que el partido de izquierda Podemos había logrado un acuerdo con el Gobierno de Sánchez para aprobar una regularización extraordinaria que, se calcula, beneficiará a más de 500 mil personas en todo el país.
Podrán acogerse quienes acrediten estar en España antes del 31 de diciembre de 2025, carecer de antecedentes penales relevantes y haber permanecido en el país por al menos cinco meses en el momento de la solicitud.
Desde ya, hay quien ha comenzado a señalar con el dedo la medida. La extrema derecha ha dicho en que las regularizaciones masivas son ilegales. Pero Pérez insiste en que «los migrantes en España y en el mundo entero aportan a la economía del país donde llegan, pagan los impuestos, sus hijos van a los colegios, hay repoblación, natalidad». Mientras el debate arde en el plano político, son los migrantes quienes ya ven una luz al final del eterno túnel de vivir como indocumentados.
