«Yo tomo la palabra de un presidente cuando dice las cosas, aunque sea un presidente en el que no confío. Ha repetido que no importa lo que cueste, porque la cosa es deportar. Habrán deportaciones masivas; sospecho que va a ser muy difícil, porque es casi incosteable».
Las masivas protestas del 11 de julio de 2021 demostraron que el miedo podía romperse. Las que hoy recorren Cuba demuestran que esa lección sobrevivió a la represión.