Las autoridades cubanas asumieron la muerte de cuatro personas y otras seis heridas, tras un enfrentamiento armado ocurrido este miércoles, entre tropas guardafronteras y una embarcación con matrícula de Florida, Estados Unidos, en aguas territoriales de la isla.
Según una nota difundida en el perfil oficialista «MININT hoy» en Facebook, el hecho ocurrió cuando los guardafronteras cubanos detectaron una lancha rápida, identificada con el folio FL7726SH, que navegaba a una milla náutica al noreste del canalizo El Pino, en Cayo Falcones, perteneciente al municipio de Corralillo, en la provincia de Villa Clara.
Según la nota, una unidad de cinco efectivos se aproximó a la lancha para proceder a su identificación, cuando se abrió fuego desde la embarcación contra los guardafronteras cubanos, que a su vez respondieron también con disparos.
En el intercambio armado, ocurrido en horas de la mañana de este miércoles, resultó herido un efectivo cubano, además de que fueron abatidas cuatro personas a bordo de la lancha rápida, y otras seis que allí venían también resultaron heridas. Hasta ahora no se conocen las identidades de los muertos ni de los lesionados.
Las personas heridas fueron evacuadas y trasladadas para recibir asistencia médica, de acuerdo con el parte difundido por redes sociales y otros medios oficialistas de la isla.
El Ministerio del Interior (MININT) subrayó en la nota la voluntad del Estado cubano de «proteger las aguas territoriales» y que la defensa nacional constituye un pilar fundamental para la protección de la soberanía y la estabilidad en la región. En la información tampoco se dieron detalles de las posibles razones del viaje a Cuba de las personas que iban a bordo de la lancha procedente de Florida.
El hecho ocurre en medio del agravamiento de las tensiones entre Estados Unidos y Cuba, tras el bloqueo energético para precipitar cambios en la isla y un día después de cumplirse 30 años del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate por parte de la fuerza aérea cubana, una acción que hoy se retoma para tratar de enjuiciar en EE. UU. a Raúl Castro, por su responsabilidad en este acto violento.
El representante republicano Carlos A. Giménez, uno de los promotores de que se lleve ante la justicia estadounidense al líder histórico cubano, comentó en su cuenta de X, al conocer el hecho, que el «régimen debe ser relegado al basurero de la historia», además de calificar como «asesinato» las cuatro muertes derivadas del enfrentamiento armado entre las partes implicadas.
Las autoridades cubanas han reportado en numerosas ocasiones lanchas rápidas abandonadas o capturadas en la costa norte de Cuba, sobre todo cerca de La Habana, Villa Clara y Ciego de Ávila. Generalmente son empleadas para el tráfico de personas, además de violar el territorio nacional, según denuncias oficiales.
No es la primera vez que se reportan incidentes violentos entre guardafronteras cubanos y lanchas procedentes de Florida. En 2022, una lancha disparó contra fuerzas de la isla, cerca de las costas de Villa Clara, con el saldo de un oficial cubano herido. También un hecho similar ocurrió en las costas de Bahía Honda, en la provincia de Artemisa, cuando una embarcación de guardafronteras chocó con una lancha, la cual se hundió y en la que murieron varios de sus tripulantes.
Más detalles sobre el incidente
El diario The New York Times informó este miércoles que la lancha involucrada en el enfrentamiento con guardafronteras cubanos está vinculada a una vivienda en Miami Lakes y que agentes del FBI investigan el domicilio, el cual aparece en los registros de propiedad de la embarcación con la matrícula FL7726SH.
Sin dar más detalles del proceso investigativo, el medio refiere que la lancha rápida, empleada como un barco pesquero, formaba parte de una flotilla privada organizada para evacuar familiares desde Cuba y en su registro aparecía como una embarcación civil.
También refieren que la nave involucrada parece ser una lancha motora Pro-Line de unos siete metros, construida en 1981, con capacidad para unos 10 tripulantes.
Por su parte, el sitio especializado The Maritime Executive apuntó que la embarcación ostenta el número de casco 00916 y que el término Pro-Line corresponde a un fabricante estadounidense de lanchas deportivas y de pesca fundado en Florida, conocido por embarcaciones pequeñas y medianas.
Asimismo, refieren que este tipo de modelo suele tener entre 21 y 24 pies de eslora y que los catálogos históricos de la marca incluyen versiones center-console de 20, 23 y 24 pies.
Tras el incidente, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó en conferencia de prensa que la Casa Blanca está monitoreando el ataque de Cuba a la lancha procedente de Florida. «Ciertamente, es una situación que estamos monitoreando; ojalá no sea tan grave como tememos. Pero no puedo decir más, porque simplemente no sé más», declaró al ser consultado por el hecho.
En tanto, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la apertura de una investigación tras el ataque y aseguró que los «comunistas rendirán cuentas».
El secretario de Estado Marco Rubio, que se encuentra en St. Kitts y Nevis en viaje diplomático para reunirse con funcionarios de países caribeños, comentó que su gobierno ya está investigando el incidente. «A medida que reunamos más información, estaremos preparados para responder en consecuencia», dijo a la prensa que lo cuestionó sobre el hecho.
Además, en otra respuesta a los medios presentes en el evento, Rubio negó que en este incidente estuviera implicado personal del gobierno de EE. UU. o que hubiera sido una operación gubernamental.
En otras declaraciones recogidas por Telemundo, el secretario de Estado aseguró que iban a «verificar de manera independiente para saber qué pasó exactamente», ya que «los reportes iniciales son incompletos», aunque admitió que las autoridades cubanas han estado en contacto con la Guardia Costera de Estados Unidos.
El Secretario de Estado comentó que utilizará los canales oficiales existentes entre La Habana y Washington para determinar con precisión lo sucedido.
Cuba identifica a heridos y a un fallecido
El Ministerio del Interior (MININT) en una nota publicada en el medio oficialista Cubadebate, aseguró que la lancha rápida transportaba a diez personas armadas que, según las primeras declaraciones de los detenidos, tenían la intención de ingresar al territorio nacional.
Entre los detenidos, las autoridades identificaron a Amijail Sánchez González, Leordan Enrique Cruz Gómez, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Cristian Ernesto Acosta Guevara y Roberto Azcorra Consuegra.
Hasta el momento solo se ha identificado entre los fallecidos a Michel Ortega Casanova, mientras que aún resta por saber la identidad de otros tres muertos en el enfrentamiento con los guardafronteras cubanos en la mañana de este miércoles.
Amijail Sánchez González y Leordan Enrique Cruz Gómez, identificados este miércoles por el MININT, aparecen también en la última lista nacional de personas reconocidas como terroristas, presentada ante Naciones Unidas en julio de 2025.
Según esta actualización, 62 individuos y 20 entidades radicadas en el exterior, principalmente en Estados Unidos, promueven, financian y organizan acciones contra el Estado cubano, bajo una supuesta impunidad por parte de las autoridades estadounidenses.
Todos los implicados son cubanos residentes en Estados Unidos y algunos cuentan con antecedentes penales. Además, dos de los detenidos están señalados en listados nacionales vinculados a investigaciones penales previas, según la nota.
Las autoridades de la isla afirman que en la lancha se ocuparon fusiles de asalto, armas cortas, artefactos incendiarios de fabricación artesanal, chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje.
La nota del MININT precisa que en territorio nacional también se detuvo al ciudadano cubano Duniel Hernández Santos, quien presuntamente debía recepcionar al grupo.
La investigación, apunta la información, continúa para el esclarecimiento total del incidente, ocurrido en medio de máximas tensiones entre Washington y La Habana.
