La segunda vez que vi nevar estaba en Chicago. En un festival de cine. Estrenando. Estaba a punto de presentar Melaza en una de las salas de un cine múltiple.
No sé por qué, pero en ese momento pienso lo mal que estamos los cubanos. Hemos sido bombardeados tantos años con una inmensa cantidad de discursos, palabrejas raras, conceptos, ideas…
Yo solo busco las fotos y los videos del porno cubano. El porno cubano tiene una naturalidad y una cultura propia a diferencia del porno profesional, bien cuidado e iluminado. Los actuantes tienen una verdad en el rostro. Una especie de ansiedad.
Había enfermado en los años en que Cuba internaba obligatoriamente en sanatorios a las personas diagnosticadas con VIH. Fuera de ellos, el miedo a la enfermedad convivía con el rechazo hacia quienes la padecían. Para Crespo, El Mejunje no fue solamente un sitio donde escuchar música: fue uno de los primeros lugares donde pudo volver a mezclarse con los demás.