MIAMI, Estados Unidos. – Cuba llegó a este lunes con un acumulado oficial de 50.101 casos de chikunguña desde julio y 55 muertes por la actual epidemia de arbovirosis, de acuerdo con datos oficiales del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de la Isla.
En su actualización de este lunes en el programa Buenos Días, la viceministra del MINSAP Carilda Peña García afirmó que “hasta el cierre de la semana [pasada]” el país había acumulado 50.101 casos de chikunguña, de los cuales 48.198 fueron registrados como sospecha clínica y 1.903 como confirmados.
La funcionaria aseguró que, frente a la semana previa, se reportó una disminución de 955 casos y que la tasa de incidencia semanal bajó de 29,76 a 19,73, un descenso que el MINSAP atribuye a la estrategia de control y a la campaña antivectorial.
Sin embargo, la propia estructura de los datos oficiales vuelve a subrayar un punto sensible: la mayoría de los contagios contabilizados como chikunguña no están confirmados por laboratorio. En un parte anterior del MINSAP, publicado el 1 de diciembre y reproducido por el sitio sanitario estatal Infomed, las autoridades defendieron que, en contexto epidémico, los casos clínico-epidemiológicos se consideran positivos aunque no tengan PCR: “Hemos explicado varias veces que el PCR es la prueba confirmatoria, pero ante una situación epidémica como tenemos en el país, casos con sospechas clínicas epidemiológicas… son casos que nosotros consideramos también positivos”.
Ese enfoque —que puede ser operativo para vigilancia rápida— también reduce la verificabilidad externa del tamaño real del brote y dificulta contrastar, con evidencia de laboratorio, el peso relativo de cada virus (dengue, chikunguña u otros) en una población que reporta cuadros febriles similares.
Muertes por arbovirosis: de 33 a 55 en menos de tres semanas
En cuanto a la mortalidad, el MINSAP confirmó oficialmente el 1 de diciembre la existencia de 33 fallecidos por arbovirosis en el país, en un balance que atribuyó 12 muertes al dengue (siete menores de 18 años) y 21 a la chikunguña (14 menores de 18 años), de acuerdo con lo informado por la viceministra en la televisión estatal.
El 19 de diciembre, el total de muertes reconocidas subió a 55, tras la confirmación de tres nuevos fallecidos por chikunguña. En esa actualización, se indicó que 37 de los 55 fallecieron por complicaciones asociadas a chikunguña y el resto por dengue.
La evolución de estas cifras plantea preguntas relevantes sobre el seguimiento público de la epidemia: el MINSAP, por ejemplo, no precisó el rango de fechas al que correspondían esos decesos, un dato clave para evaluar letalidad y tendencia.
En la comparecencia de este lunes, la viceministra no reportó nuevas muertes, al tiempo que describió una reducción de ingresos en cuidados intensivos y del volumen de pacientes hospitalizados con síndrome febril, en un contexto en que el Gobierno insiste en que el país se aproxima a una “zona de alarma” y deja atrás el pico epidémico.
Aun con esa mejora reciente, el cuadro general sigue marcado por transmisión nacional y por una respuesta sanitaria tensionada. En términos estrictamente numéricos, el acumulado de 50.101 casos de chikunguña reconocido al cierre de diciembre —con solo 1.903 confirmados— y el total oficial de 55 muertes por dengue y chikunguña hasta el 19 de diciembre describen un año en el que el Estado terminó admitiendo, tarde y de forma escalonada, el impacto mortal y la magnitud del brote.








