MIAMI, Estados Unidos. – Un sismo de baja magnitud fue perceptible la noche de este lunes en localidades del oriente de Cuba, con reportes ciudadanos desde puntos de Santiago de Cuba y Granma, sin que se informaran daños materiales ni víctimas. El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) situó el evento a las 9:41 p.m. y fijó su magnitud final en 2,9, tras ajustar una estimación preliminar superior.
De acuerdo con la información divulgada por el Servicio Sismológico Nacional, el epicentro se localizó a unos 17 kilómetros al suroeste de la ciudad de Santiago de Cuba, en el litoral del municipio Guamá, con una profundidad de 5 kilómetros, en las coordenadas 19,70 grados de latitud norte y -76,26 grados de longitud oeste.
Antes de la nota técnica, el especialista del CENAIS Enrique Diego Arango Arias adelantó en Facebook un parte preliminar sobre la perceptibilidad del temblor en ambas provincias: “Datos preliminares de sismo perceptible registrado a las 9:41 p.m. de hoy 29 de diciembre con epicentro al sur del municipio de Guamá, provincia de Santiago de Cuba. Se reporta perceptible en varias localidades de las provincias de Santiago de Cuba y Granma. En breve la nota informativa de la Estación Central”.
NOTA DEL SISMO PERCEPTIBLE DEL 29/12/2025 pic.twitter.com/mNbxFthybE
— Centro Nacional Investigaciones Sismológicas🇨🇺 (@CenaisCuba) December 30, 2025
La combinación de una profundidad baja y la relativa cercanía a zonas habitadas puede explicar que un evento de magnitud reducida se perciba por parte de la población. La propia literatura sobre sismología subraya que, a mayor distancia desde la fuente, disminuye la intensidad del sacudimiento, por lo que un sismo más superficial puede sentirse con mayor claridad en superficie que uno profundo de igual magnitud.
El movimiento telúrico tuvo lugar en una región considerada la más activa del país en términos sísmicos. Investigaciones y reportes especializados ubican en el sur del oriente cubano una zona clave asociada al límite de placas y a la falla Oriente, donde se concentra buena parte de la actividad sísmica registrada en la Isla.
¿Es posible un sismo de gran intensidad en el oriente cubano?
En noviembre de 2024, tras los terremotos que sacudieron la provincia de Granma, el ingeniero en Geología y sismólogo Eberto Hernández Suró, con más de 30 años de experiencia, declaró al diario La Demajagua que “en Cuba se estima que un terremoto significativo suele ocurrir cada 80 a 90 años”.
“A nosotros nos han dado dos años más de gracia, dado que han transcurrido 92 años desde el último evento importante en Cabo Cruz, por tanto se incrementa la preocupación de que la energía acumulada en el subsuelo esté llegando a un punto crítico”, aseguró el experto.
Por otro lado, subrayó que los temblores en la región “se deben a factores geológicos naturales que han estado ocurriendo durante milenios y no tienen relación con actividades humanas”. Además, indicó que estos movimientos telúricos se originan a profundidades considerables, alrededor de 10 kilómetros, y son el resultado de procesos tectónicos internos de la Tierra.
El sismólogo señaló que la zona de Chivirico y Pilón es conocida por su alta actividad sísmica debido a la inestabilidad causada por la ruptura de rocas. “La comunidad científica concuerda en que los movimientos de las placas tectónicas son la principal causa de estos temblores”, afirmó.
Al comparar los sismos de noviembre de 2024 con otros ocurridos en el territorio, el experto los clasificó como de “moderada magnitud”. También recordó eventos pasados como el terremoto de 7,1 grados del 28 de enero de 2021 cerca de las Islas Caimán y el sismo de 5,8 grados conocido como el “sismo de Providencia”, que afectó principalmente al municipio de Bartolomé Masó. “La zona de la falla de Bartlett-Caimán puede generar terremotos incluso de mayor magnitud”, advirtió.
Respecto al aparente incremento de la actividad sísmica en los últimos años, Hernández Suró aclaró: “El aumento en los registros no necesariamente indica más sismos, sino que ahora contamos con tecnología más avanzada que nos permite detectar eventos de menor magnitud”.
El especialista también precisó que Cuba dispone actualmente de 24 estaciones sismológicas de banda ancha con “tecnología de primer nivel”, lo que facilita un monitoreo más preciso.








