
¿Qué socialismo defienden los inmovilistas del castrismo?
Cabe preguntarse: ¿qué tipo de socialismo defienden? ¿El avaro capitalismo monopolista de Estado y compadreo propugnado por GAESA?

Cabe preguntarse: ¿qué tipo de socialismo defienden? ¿El avaro capitalismo monopolista de Estado y compadreo propugnado por GAESA?

El régimen cubano estaría utilizando la desinformación como herramienta de contraespionaje para influir en la opinión pública —especialmente en Estados Unidos— y ganar margen político en un contexto adverso.

Incluso los datos oficiales datos indican el notable empobrecimiento de las familias cubanas.

A nadie en su sano juicio se le ocurre que la cosecha no tenga que ver con decisiones previas de gran relevancia.

Cuanta más mugre se eche encima el “puesto a dedo”, sea por orden de sus superiores o por su propia y demostrada incapacidad, mejor lucirá el clan Castro.

Si los precios actuales fueran un indicativo de lo rápido y grave que será la caída, entonces estamos a unos segundos de impactar en el suelo y hacernos trizas.

El joven se llama Jonathan Muir, y el delincuente Fernando Bécquer. Así va “la justicia” revolucionaria.

Décadas después de la publicación, el testimonio sobre los gulag sigue evocando paralelismos con experiencias de represión en la Isla.

A 157 años de la Constitución de Guáimaro, el contraste entre sus principios de libertad y la realidad actual de Cuba evidencia una ruptura profunda en la vida política y cívica del país.

La reciente entrevista concedida por Miguel Díaz-Canel a una importante revista norteamericana sólo refleja inmovilismo.

Cabe preguntarse: ¿qué tipo de socialismo defienden? ¿El avaro capitalismo monopolista de Estado y compadreo propugnado por GAESA?

El régimen cubano estaría utilizando la desinformación como herramienta de contraespionaje para influir en la opinión pública —especialmente en Estados Unidos— y ganar margen político en un contexto adverso.

Incluso los datos oficiales datos indican el notable empobrecimiento de las familias cubanas.

A nadie en su sano juicio se le ocurre que la cosecha no tenga que ver con decisiones previas de gran relevancia.

Cuanta más mugre se eche encima el “puesto a dedo”, sea por orden de sus superiores o por su propia y demostrada incapacidad, mejor lucirá el clan Castro.

Si los precios actuales fueran un indicativo de lo rápido y grave que será la caída, entonces estamos a unos segundos de impactar en el suelo y hacernos trizas.

El joven se llama Jonathan Muir, y el delincuente Fernando Bécquer. Así va “la justicia” revolucionaria.

Décadas después de la publicación, el testimonio sobre los gulag sigue evocando paralelismos con experiencias de represión en la Isla.

A 157 años de la Constitución de Guáimaro, el contraste entre sus principios de libertad y la realidad actual de Cuba evidencia una ruptura profunda en la vida política y cívica del país.

La reciente entrevista concedida por Miguel Díaz-Canel a una importante revista norteamericana sólo refleja inmovilismo.
