Darío Alejandro Alemán

Nació en La Habana en 1994. Periodista y editor. Ha colaborado en varios medios nacionales e internacionales.

El futuro de Cuba en las pinzas del «Cangrejo»

Hay pocas certezas sobre Raúl Guillermo Rodríguez Castro. Se sabe, por supuesto, de su genealogía «real» y que por una malformación en un dedo de una mano le llaman «el Cangrejo», cosa que no le incomoda. Hasta ahora su vida pública ha consistido en aparecer detrás de su abuelo, Raúl Castro, cuidándole siempre las espaldas con una pose casi paródica de los agentes de seguridad en las películas de Hollywood.

La bukelemanía cubana

No caben dudas de que el hecho de haber vivido bajo dos regímenes dictatoriales seguidos durante los últimos 73 años ha aislado a los...

Sandro Castro, el Vampirach

Muchos se dicen indignados cuando ven un nuevo video de Sandro Castro. Les molesta su desparpajo, sus chistes sin gracia, la increíble cantidad de...

Dos abuelos: un cuento cubano de Navidad

El 24 de diciembre pasado llamé a mi padre para felicitarlo por su cumpleaños y evité mencionar la Navidad porque es algo que nunca me...

Rabia por los que no llegaron

Sus nombres son Luis Barrios Díaz, Yosandri Mulet Almarales, Gerardo Díaz Alonso y Manuel de Jesús Guillén Esplugas, y todos murieron mientras cumplían penas de privación de libertad.

Presos políticos: la moneda de cambio del castrismo

El castrismo descubrió la «diplomacia de los cuerpos» cuando entendió que los presos podían funcionar como marcadores de valor para realizar transacciones. En otras palabras, contaba con una especie de moneda para negociar en momentos difíciles, solo que el valor del cambio no estaba asignado aquí a «objetos», sino a «sujetos».

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

Luis Manuel Otero, habla, que tú siempre has hablado

Luego de cinco años de prisión política en una...

Hay que imaginar a un Díaz-Canel feliz

No hay tal lugar. Francisco de Quevedo Díaz-Canel no se puede...

La isla de los calderos vacíos dejó de esperar 

Las masivas protestas del 11 de julio de 2021 demostraron que el miedo podía romperse. Las que hoy recorren Cuba demuestran que esa lección sobrevivió a la represión.