LA HABANA.- Existen muy pocos textos biográficos sobre José Martí pensados específicamente para niños. Entre ellos, uno de los más sobresalientes es Nuestro Martí, del pedagogo y escritor español Herminio Almendros Ibáñez, quien emigró a Cuba y se nacionalizó cubano.
Buena parte de la labor intelectual de Almendros en la Isla estuvo dedicada a la literatura infantil. De su autoría destacan libros como Había una vez y Oros viejos, obras que marcaron a varias generaciones de lectores.
La primera edición de Nuestro Martí apareció en 1965, mientras que la más reciente fue impresa en 2005 por el Centro de Estudios Martianos. En este libro, Almendros logra condensar de manera admirable, en apenas 139 páginas, los principales momentos de la vida y la obra de José Martí, utilizando un lenguaje sencillo, claro y accesible para los niños.
A lo largo de 21 capítulos breves, el autor narra la vida del Apóstol desde su nacimiento, el 28 de enero de 1853, en una humilde casa de la calle Paula, hasta su caída en combate en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895, cuando tenía apenas 42 años.
El mayor valor de Nuestro Martí radica en su capacidad para despertar en los más pequeños el interés por conocer quién fue José Martí, comprender la dimensión de su legado y asumirlo como ejemplo ético y humano.
Al inicio del libro —con ligeras variaciones según la edición, cuyo motivo no se explica— aparece un párrafo especialmente significativo:
“A los países les nacen hijos que sobresalen por su trabajo y por su talento, y les nacen otros que llevan en sí todas las virtudes y las nobles ansias de sus pueblos. En tiempos decisivos de la historia, todas las patrias han dado hombres que se han puesto al frente de otros en su lucha por la libertad”.
En 1953, durante el juicio por el asalto al Cuartel Moncada, Fidel Castro —quien se autoproclamó seguidor de Martí— afirmó que el Apóstol había sido el autor intelectual de aquella acción. Semejante afirmación constituye una de las mayores blasfemias históricas: resulta delirante y profundamente absurda la asociación de Martí con la revolución castrista y el comunismo. Basta la lectura de libros como Nuestro Martí para comprobarlo.
Aunque fue escrito bajo el castrismo, Nuestro Martí no se presta a manipulaciones ideológicas. Es, como debe ser toda biografía honesta, un relato basado en hechos probados, sin adjudicar a su protagonista ideas imaginadas o forzadas, como ha hecho la historiografía oficial con Martí y otros próceres de la nación.
Llama poderosamente la atención que un libro tan necesario e importante como Nuestro Martí no haya sido reeditado en más de veinte años.
A 173 años del nacimiento de José Martí, todavía quedan numerosos aspectos por estudiar y comprender de la figura más relevante de la historia de Cuba. Con frecuencia salen a la luz nuevos documentos que amplían y enriquecen la visión que tenemos de él.
Herminio Almendros lo expresó con claridad: “Un supremo bien para un pueblo es haber tenido entre sus hijos uno como ese, que es, para todos los hombres, por sus virtudes y por el ejemplo de su vida, el más noble espejo y la guía más pura”.








