MADRID, España.- El grupo de resistencia ucraniano Atesh denunció que las autoridades rusas estarían trasladando a migrantes, principalmente de Cuba e India, a viviendas pertenecientes a ciudadanos ucranianos desplazados en Crimea y en otras zonas del sur de Ucrania bajo ocupación de Moscú.
La información fue publicada por el diario Kyiv Post, que cita reportes de agentes de Atesh sobre la llegada masiva de extranjeros a ciudades ocupadas como Melitópol y Yevpatoria. Según la organización, estos migrantes son instalados en casas consideradas “sin dueño”, que quedaron vacías tras la huida de sus propietarios debido a la guerra.
De acuerdo con Atesh, los ciudadanos cubanos e indios están siendo incorporados a trabajos de baja remuneración en el sector de servicios comunales y vivienda, con la promesa de obtener en el futuro la ciudadanía rusa. La política respondería a tres objetivos principales: paliar la escasez de mano de obra provocada por el éxodo de la población local, modificar la composición demográfica en territorios ocupados en favor de grupos considerados más leales al Kremlin, y preparar una base electoral para respaldar a las autoridades prorrusas en eventuales procesos comiciales.
Atesh señaló que el programa estaría siendo coordinado por Oksana Mekhanicheva, identificada como primera viceministra de Vivienda y Servicios Comunales de la administración impuesta por Rusia en Crimea.
El movimiento de resistencia recordó que, conforme al derecho internacional humanitario, una potencia ocupante no puede trasladar población civil propia o de terceros países a un territorio ocupado, ni alterar su composición demográfica, prácticas que pueden constituir crímenes de guerra.
Este contexto se produce además en medio de otras situaciones que evidencian la vulnerabilidad de ciudadanos cubanos en territorio ruso. Este martes, cuatro migrantes cubanos murieron en un incendio ocurrido en un hostal sin licencia en la ciudad de Balashija, en las afueras de Moscú, donde se alojaban sin calefacción ni suministro eléctrico.
Según fuentes de los servicios de emergencia citadas por la prensa local, las víctimas habrían encendido una fogata dentro del inmueble para intentar calentarse, lo que provocó el siniestro. En el lugar fueron hallados los cuerpos de dos hombres y dos mujeres, y otras seis personas fueron evacuadas, entre ellas un adolescente cubano de 17 años y un niño que tuvo que ser hospitalizado por intoxicación con monóxido de carbono. Las nacionalidades del resto de los rescatados no han sido precisadas.
Medios rusos indicaron que la vivienda pertenece a un propietario que reside en Londres y que los ocupantes no contaban con contrato legal de arrendamiento. El caso vuelve a poner de relieve la precariedad habitacional y la exposición a riesgos extremos que enfrentan numerosos migrantes cubanos en Rusia.








