MADRID, España.- La administración del presidente Donald Trump estaría trabajando activamente para provocar un cambio de régimen en Cuba antes de que finalice 2026, de acuerdo con una investigación publicada por The Wall Street Journal.
Según el diario estadounidense, Washington estaría buscando “personas con información privilegiada del gobierno cubano que puedan ayudar a llegar a un acuerdo para expulsar al régimen comunista antes de fin de año”, en un contexto marcado por el reciente derrocamiento del dictador venezolano Nicolás Maduro y el colapso progresivo de la economía cubana.
“El gobierno de Trump ha evaluado la economía cubana como al borde del colapso y que el gobierno nunca ha estado tan frágil tras perder a un benefactor vital, Maduro”, señala el reporte, citando a personas familiarizadas con las evaluaciones de inteligencia de Estados Unidos.
El medio afirma que, aunque no existe aún un plan concreto para forzar la salida del Partido Comunista del poder, altos funcionarios consideran que la operación que culminó con la captura de Maduro en Venezuela sirve como “un modelo y una advertencia para Cuba”.
El WSJ, recordó que Trump lanzó una advertencia directa al Gobierno cubano: “Recomiendo encarecidamente que lleguen a un acuerdo. Antes de que sea demasiado tarde”, escribió el 11 de enero, al tiempo que anunció que “no más petróleo ni más dinero” irían a la Isla.
De acuerdo con el reportaje, funcionarios estadounidenses han sostenido reuniones con exiliados y organizaciones cívicas en Miami y Washington con el objetivo de identificar a figuras dentro del aparato estatal cubano dispuestas a negociar una salida. “Se han concentrado en identificar a alguien dentro del gobierno actual que vea lo que está por venir y quiera llegar a un acuerdo”, declaró un funcionario de EE.UU. al periódico.
Economistas citados por el diario advierten que la Isla podría quedarse sin combustible “en cuestión de semanas”, lo que paralizaría aún más una economía ya afectada por apagones, escasez de alimentos y falta de medicamentos.
Washington también estaría apuntando a las misiones médicas en el exterior, principal fuente de divisas del régimen, mediante restricciones de visados y sanciones a funcionarios vinculados al programa.
Desde La Habana, la respuesta oficial ha sido de rechazo. Recientemente el gobernante Miguel Díaz-Canel afirmó que no habría capitulación posible ni ningún tipo de entendimiento basado en la injerencia.
El WSJ recuerda que la actual combinación de crisis económica, aislamiento internacional y pérdida de aliados estratégicos coloca al poder cubano en una de sus etapas de mayor vulnerabilidad histórica.








