MIAMI, Estados Unidos ― Las autoridades rusas concedieron la ciudadanía a Ernesto Villarino Trujillo, un cubano que sirvió en una formación “voluntaria” desplegada en la región ucraniana de Lugansk, informó el 18 de agosto la Dirección del Ministerio del Interior de Rusia en Kírov. La ceremonia había sido divulgada previamente, el 6 de agosto, por la oficina policial de Vyatskie Polyany, donde se efectuó la entrega del pasaporte.
Villarino Trujillo integró la formación desde diciembre de 2024 hasta junio de 2025 y fue presentado por la Policía rusa como participante en la llamada “operación militar especial”, el eufemismo utilizado por Moscú para referirse a la invasión de Ucrania, y como veterano de acciones de combate.
Las publicaciones no precisaron su edad, rango, funciones, unidad, circunstancias del reclutamiento ni los lugares específicos donde prestó servicio.
El pasaporte fue entregado por el coronel de Policía Serguéi Ulánov, jefe del departamento del Ministerio del Interior en Vyatskie Polyany. En el acto también participaron funcionarios de Migración y el comisario militar de los distritos de Vyatskie Polyany y Malmyzh.
El cubano prometió cumplir las leyes rusas, defender la libertad y la independencia del país y respetar su cultura, historia y tradiciones. No se divulgaron declaraciones textuales suyas, aunque la Policía indicó que agradeció a los funcionarios por las gestiones.
Lugansk forma parte del territorio de Ucrania reconocido internacionalmente, aunque Rusia ocupa la mayor parte de la región y proclamó su anexión en septiembre de 2022. La Asamblea General de las Naciones Unidas condenó ese intento de anexión como ilegal y exigió a Moscú retirar sus fuerzas de Lugansk, Donetsk, Jersón y Zaporiyia.
La Ley Federal de Ciudadanía rusa permite que un extranjero reconocido como veterano de combate solicite la nacionalidad sin cumplir tres requisitos generales: haber residido permanentemente en Rusia durante cinco años, dominar el idioma ruso y acreditar conocimientos sobre la historia y las leyes del país. Para aplicar esa excepción, un organismo estatal debe presentar la correspondiente solicitud en favor del veterano. La Policía no identificó qué institución promovió específicamente el expediente de Villarino Trujillo.
El caso se conoce mientras Ucrania denuncia un reclutamiento sostenido de cubanos por las Fuerzas Armadas rusas. Andriy Chernyak, representante de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa ucraniano, declaró en marzo de 2026 que su organismo había confirmado los nombres de más de 1.000 cubanos que firmaron contratos militares con Rusia y estimó que el total de reclutados podría situarse entre 10.000 y 15.000. Se trata de una estimación de la inteligencia ucraniana, no de un registro oficial publicado por Rusia.
El pasado 30 de julio, la propia inteligencia militar ucraniana volvió a mencionar una lista con 1.028 cubanos reclutados por Moscú al informar sobre González Turcas, un ciudadano de la Isla que Rusia había declarado muerto, pero que se encontraba prisionero en Ucrania. Según el organismo, el hombre cayó en poder de las fuerzas ucranianas durante el verano de 2025, menos de un mes después de firmar su contrato.
La presencia de ciudadanos de la Isla en las filas rusas se hizo pública en 2023, cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba reconoció que las autoridades investigaban una red que operaba desde Rusia para incorporar a cubanos residentes allí —y a otros trasladados desde la Isla— a las fuerzas que combatían en Ucrania. “Cuba no forma parte del conflicto bélico en Ucrania”, sostuvo entonces la Cancillería, que afirmó haber iniciado procesos penales contra personas vinculadas con el reclutamiento. Días después, las autoridades cubanas informaron sobre la detención de 17 ciudadanos.
En octubre de 2025, el Gobierno cubano reiteró que no enviaba tropas a Ucrania y aseguró que los nacionales involucrados no contaban con “el estímulo, el compromiso o el consentimiento del Estado cubano”. También informó que, entre 2023 y 2025, los tribunales de la Isla recibieron nueve procesos por mercenarismo contra 40 acusados; hasta ese momento, 26 habían sido condenados a penas de entre cinco y 14 años de prisión.









