MIAMI, Estados Unidos ― El opositor cubano Eider Frómeta Allen fue excarcelado en la mañana de este martes de la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba, tras permanecer siete años y ocho meses entre rejas. El activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) regresó a su vivienda en Guantánamo, donde se reunió con familiares, amigos y compañeros de lucha, confirmó en Facebook el líder opositor José Daniel Ferrer.
“Estoy bien, salí vivo, el régimen no pudo doblegarme (…). Aquí estamos para seguir adelante», declaró Frómeta Allen en su primer mensaje después de abandonar el penal.
La excarcelación tuvo lugar un día antes de la fecha fijada por las autoridades para el cumplimiento de su sanción, según explicó su madre, Griselia Allen Sterling, a Martí Noticias. “Gracias a Dios, él ya está en la calle para frenar con este sufrimiento. El pobre ha pasado bastante, ha tenido muchos problemas de salud”., lamentó la mujer.
Frómeta Allen dejó claro que su salida de prisión no implicará el abandono de su actividad opositora. “Seguimos la lucha, seguimos en la pelea, cambiamos de escenario, ahora en la calle, pero seguimos batallando por la libertad del pueblo de Cuba, por los derechos de los cubanos, principalmente por los derechos políticos”, sostuvo.
El exprisionero político también prometió convertirse en portavoz de quienes permanecen encarcelados. “Mi apoyo a todos los presos políticos que dejé allá, que todos me pidieron que hablara por ellos. Aquí estoy, lo voy a hacer”, aseguró, antes de anunciar que divulgará otros videos sobre la situación de los reclusos en Boniato.
Frómeta Allen adelantó además que relatará los abusos padecidos durante su encarcelamiento. “Luego voy a contar con lujo de detalles todo lo que pasé en la prisión, todas las violaciones que se cometieron conmigo, todos los abusos, todos los maltratos de los que fui víctima, (…) todo lo que sufrió mi familia, mi hijo, alejado de mí. Fueron siete años y ocho meses de cárcel”, expresó.
Ferrer afirmó que el opositor fue víctima de golpizas, torturas, violencia y confinamientos en solitario. Su madre también denunció que estuvo durante dos años y medio en la prisión de máxima seguridad Kilo 8, en Camagüey, donde fue golpeado y recluido varias veces en celdas de castigo.
El activista había sido detenido el 17 de enero de 2019 y procesado por desobediencia, lesiones y robo con fuerza. Prisoners Defenders sostuvo en diciembre de 2020 que Frómeta Allen había permanecido inicialmente dos años encarcelado por los dos primeros delitos y que, mientras estaba en prisión, su sanción fue ampliada en otros seis años por el supuesto robo con fuerza. La organización calificó las acusaciones de “falsas” y “fabricadas” y lo incluyó entre los convictos de conciencia.
Después de pasar por Kilo 8 y el Combinado de Guantánamo, Frómeta Allen fue trasladado en diciembre de 2023 a Boniato, a más de 80 kilómetros de su vivienda. El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa indicó entonces que el traslado ocurrió como represalia por convocar una huelga de hambre para el Día Internacional de los Derechos Humanos.
El Centro de Información Legal Cubalex denunció en mayo de 2025 que las autoridades penitenciarias le habían negado por tercera vez el acceso a un régimen de mínima severidad, así como la libertad condicional y el traslado a un establecimiento cercano a su familia. La organización también documentó que padecía asma, hipertensión arterial y una úlcera gástrica, sufría una pérdida considerable de peso y no recibía atención médica adecuada.
En agosto de ese mismo año, la misma ONG alertó que Frómeta Allen había sufrido una crisis hipertensiva que lo dejó al borde de perder el conocimiento y que solo pudo controlar parcialmente gracias a medicamentos proporcionados por otros reclusos. La organización aseguró entonces que las autoridades de Boniato no le ofrecieron asistencia médica.










