MIAMI, Estados Unidos ― Reporteros Sin Fronteras (RSF) exigió a las autoridades cubanas la liberación inmediata del periodista Henry Constantín Ferreiro, director de La Hora de Cuba, preso desde el 16 de septiembre y recluido en la prisión de máxima seguridad Kilo 7, en Camagüey.
La organización sostiene que existen contradicciones en torno a la citación sobre la que se construyó la acusación de desobediencia que pesa sobre él, y contabiliza al menos 19 detenciones del periodista a lo largo de su carrera.
“Ante las contradicciones que rodean la citación en la que se fundamenta la acusación, RSF exige la liberación inmediata de Henry Constantín, así como garantías para el ejercicio de su defensa y una resolución sin demora del procedimiento de habeas corpus. La organización también exige que el periodista y su equipo puedan continuar su labor informativa sin intimidaciones ni restricciones arbitrarias”, declaró Artur Romeu, director de la oficina para América Latina de RSF.
Esa última demanda quedó sin objeto en menos de 24 horas. El Tribunal Provincial Popular de Camagüey no admitió el recurso, y su presidente explicó a quien lo interpuso que la ley no fija plazo para decidir la admisión y que la práctica judicial da por rechazado el que no se acepta en 72 horas, informó este martes La Hora de Cuba.
La Ley 143/2021 del Proceso Penal confirma ese silencio. Su artículo 790, apartado 1, dispone que el tribunal “da curso a la solicitud, a menos que resulte evidente que no existen fundamentos legales para ello”, sin señalar cuándo debe resolver. Las 72 horas que la norma sí menciona están en el apartado siguiente y corren después: una vez que el tribunal accede, ordena a la autoridad que tiene al detenido que lo presente ante los jueces “en el plazo de setenta y dos horas” y le exige un informe escrito con los motivos de la privación de libertad. A la defensa le queda apelar ante el Tribunal Supremo Popular, en un plazo de dos días según el artículo 796.
RSF documentó cómo se estrechó el cerco sobre esa defensa. Durante los primeros cinco días de detención no pudo acceder al expediente, y solo después preparó una solicitud para sustituir la prisión preventiva por otra medida cautelar. El 24 de septiembre las autoridades trasladaron a Constantín a Kilo 7 sin avisar a su familia, después de que a su abogada le comunicaran que el destino sería la prisión de Cerámica.
En una visita de unos 20 minutos a Villa María Luisa, la sede de operaciones e interrogatorios de la Seguridad del Estado en Camagüey, la periodista Alejandra García, pareja del detenido, pudo entregarle medicamentos, agua y productos de primera necesidad. Por esa vía Constantín hizo llegar a RSF un mensaje: “Estoy sereno y sigo decidido”. En la primera visita que recibió ya en Kilo 7, el lunes 28 entre las 10:10 a.m. y las 12:40 p.m., transmitió otro a través de ella: “Agradezco a quienes se han preocupado por mi familia y permanezco tranquilo”.
Las contradicciones que invoca RSF están en el origen mismo del proceso. A Constantín se le acusa de no haber comparecido a una citación fijada para el 9 de septiembre, y ese día él publicó en su perfil de Facebook una entrada titulada “POSPUESTO EL ACOSO POLICIAL”. Allí contó que acudió a la oficina del Ministerio del Interior conocida como Inmigración, en el reparto Vista Hermosa, y que un recepcionista identificado como Roberto Carmenates le informó de que los agentes lo habían esperado a las 9:30 a.m. y ya se habían retirado, cuando eran las 10 a.m. El periodista fue entonces por su cuenta a la sede provincial de la Seguridad del Estado, en la plaza de la Caridad, a preguntar por el agente que lo había citado. “Felipe lucía molesto por mi no asistencia en tiempo a la cita y se negó a precisar una nueva fecha, aduciendo que ya yo sabría cuándo sería citado, e indicándome que me podía ir a casa”, escribió.
Seis días después, el 15 de septiembre, el mismo agente lo citó de palabra a la Segunda Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria para la mañana siguiente. Constantín se presentó el 16 y de allí no salió: sus colegas lo buscaron por varios centros de detención hasta localizarlo horas más tarde en Villa María Luisa.
El delito que se le imputa admite una respuesta mucho menor que la cárcel. El artículo 189, apartado 1, del Código Penal castiga la desobediencia con seis meses a un año de privación de libertad, multa de cien a trescientas cuotas o ambas. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) sostuvo el 25 de septiembre que la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería “ejerce funciones esencialmente administrativas” y que el derecho penal “no puede sustituir automáticamente esos mecanismos ni convertir cualquier incumplimiento administrativo en delito”.
El Observatorio Cubano de Libertad de Expresión y Prensa del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) documentó 26 violaciones contra el periodista entre el 19 de diciembre de 2024 y el 24 de septiembre de 2026, ocho de ellas detenciones arbitrarias, y resumió el caso en una frase: “Se le castiga por faltar a una cita en la que el ausente fue el Estado”. ARTICLE 19 exigió el 28 de septiembre al Ministerio del Interior y a la Fiscalía General de la República su liberación inmediata e incondicional, y precisó que la defensa esperó siete días para ver el expediente y que la medida cautelar se comunicó de palabra y no por escrito, “como exige la ley”. El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) pidió lo mismo el 25 de septiembre por boca de José Zamora, su director regional para las Américas: “Las autoridades cubanas deben liberar de inmediato al periodista Henry Constantín y poner fin a su hostigamiento contra los periodistas independientes”.
RSF encuadra el caso en un uso más amplio de las citaciones policiales contra la prensa independiente. La organización registró que en septiembre la periodista Yunia Figueredo, exdirectora del medio digital Amanecer Habanero, fue obligada a presentarse mensualmente ante las autoridades y amenazada con acciones judiciales por “desobediencia” si incumplía esa obligación.
Constantín fundó La Hora de Cuba en Camagüey en 2013 como revista impresa independiente, y desde esa provincia el medio cubre detenciones, procesos judiciales, actuaciones de la Seguridad del Estado y las deficiencias de los servicios públicos. En 2026 recibió el premio Civil Rights Defender of the Year, que su director no pudo recoger en Estocolmo porque las autoridades cubanas le mantienen prohibida la salida del país desde 2019. Cuba ocupa el puesto 160 entre 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de RSF, con una puntuación de 29,22, y la prisión provisional que mantiene a Constantín en Kilo 7 puede prolongarse mientras la Fiscalía no la revise.









