MIAMI, Estados Unidos ― El dólar estadounidense se cotizó este martes a 750 pesos cubanos en el mercado informal, el valor más alto de la serie que publica elTOQUE a partir de la mediana de las ofertas de compra y venta de divisas en Cuba. La moneda subió cinco pesos respecto al lunes, cuando cerró en 745.
El euro avanzó 10 pesos en la misma jornada y llegó a 850. El MLC, el saldo en divisas de las cuentas bancarias, subió 14,47 pesos hasta 485,53, y el saldo de Zelle se situó en 723,20.
La tasa oficial para las personas naturales y los negocios privados —el segmento III, el único que varía a diario— quedó este martes en 681 pesos por dólar y 775,22 por euro, según los valores que el Banco Central de Cuba fijó para las operaciones del día. La brecha con el mercado informal es de 69 pesos en el dólar, un 10,1% por encima de la referencia estatal.
En la ventanilla bancaria el precio es otro. El propio Banco Central publica que la compra de efectivo al público se hace a 667,38 pesos por dólar y la venta a 694,62, de modo que el billete más caro que vende el Estado sigue estando 55,38 pesos por debajo del que circula en la calle.
El esquema de tres segmentos cambiarios entró en vigor el 18 de diciembre de 2025 con el argumento de que atraería divisas al circuito legal. La ministra presidenta del Banco Central, Juana Lilia Delgado Portal, lo explicó ese día en una comparecencia especial: la tasa flotante permitiría que exportadores y otros oferentes vendieran a precio competitivo y “el fin es incentivar la entrada de divisas al mercado cambiario, lo que constituirá fuente para sus operaciones y reducirá las presiones e irregularidades del mercado informal”. Cerró con una promesa: “El propósito no es sustituir una distorsión por otra, sino cerrar gradualmente las brechas monetarias que afectan a la economía y a las familias”.
La tasa flotante empezó a operar ese día en 410 pesos por dólar, una cifra que el economista Pavel Vidal describió entonces como “muy cercana a la referencia que mostraba el mercado informal el día anterior”. Este martes está en 681: son 271 pesos más, una devaluación oficial del peso del 66,1% en nueve meses. Lo que empezó pegado al mercado informal termina el mes a 69 pesos de distancia.
Esa tasa tampoco flota todos los días. El Banco Central ha publicado 286 tasas diarias desde el 18 de diciembre, y en 196 de ellas repitió exactamente el valor de la jornada anterior: casi siete de cada 10 días la referencia que debía moverse con la oferta y la demanda no se movió. El congelamiento más largo duró 14 días, del 26 de marzo al 8 de abril, con el dólar clavado en 480 pesos. El más reciente empezó el 26 de septiembre: la tasa oficial lleva cuatro jornadas en 681 mientras la informal marcaba su récord.
Toda la subida de este mes cabe en septiembre. El dólar cerró agosto en 675 pesos, sin moverse respecto al cierre de julio, según informó elTOQUE; cruzó los 700 el 16 de septiembre y llega al final del mes 75 pesos por encima de donde empezó, un 11,1% más. El euro subió 80 en el mismo periodo, desde los 770 con que terminó agosto.
Lo que esa subida hace con un sueldo se mide en el salario mínimo, que el Gobierno acaba de aumentar. La Resolución 14 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social lo elevó a 3.210 pesos mensuales con efecto desde el 1.º de julio, en sustitución de los 2.100 que regían desde diciembre de 2020. A la tasa de este martes, ese mínimo equivale a 4,28 dólares al mes.
El propio ministerio admitió los límites de la medida al presentarla. El director de Organización del Trabajo, Guillermo Sarmiento Cabañas, reconoció que el incremento resulta insuficiente frente al comportamiento de los precios y al costo de la canasta de bienes y servicios, y el viceministro Ariel Fonseca Quesada descartó ir más lejos: “Lo que estamos haciendo no es una reforma general de salario, pues en este momento en el país no existen condiciones para ello”.
La respuesta del Estado a la pérdida de valor del peso ha sido imprimir billetes más grandes. Desde el 16 de septiembre circulan denominaciones de 10.000 y 20.000 pesos con las efigies de Haydée Santamaría y Vilma Espín, que el Banco Central presentó como una vía para atender la demanda de efectivo y “ganar en agilidad en la operatoria en los momentos actuales de inflación por la que atraviesa el país”. Son el tercero y el cuarto billete de alto valor emitidos este año: los de 2.000 y 5.000 pesos entraron en circulación en marzo. El de 20.000, el mayor que ha puesto a circular el país, vale hoy 26,67 dólares en el mercado informal.










