LIMA, Perú — El Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana suspenderá totalmente sus operaciones durante cerca de ocho horas entre la noche del próximo lunes 21 y la madrugada del martes 22 de septiembre, una medida que ha obligado a las compañías aéreas a reprogramar vuelos e itinerarios en la principal puerta de entrada a Cuba.
La interrupción de la actividad aeroportuaria está programada para iniciar a las 7:00 p.m. del día 21 y concluir a las 2:40 a.m. del 22 de septiembre, sumando una afectación continua de siete horas y 40 minutos, según precisa una Notificación a los Aviadores (NOTAM), difundida por Diario de Cuba.
La comunicación oficial, emitida el pasado 15 de septiembre por las autoridades de la aviación civil, justificó la medida aduciendo “trabajos con personal y equipos” en la instalación capitalina, sin especificar el alcance de las maniobras ni el detalle de las obras a ejecutar en la pista o la infraestructura de terminales.
Durante la ventana de trabajo establecida, la restricción será absoluta para el tráfico comercial y de aviación general. «Durante esas horas no estarán permitidos despegues ni aterrizajes ordinarios en el aeropuerto», señala el reporte.
Ante esta suspensión temporal, diversas aerolíneas que conectan a la Isla con el exterior (con especial incidencia en las compañías que operan rutas regulares desde Estados Unidos) han comenzado a alertar a sus pasajeros para que consulten el estado de sus pasajes y prevean los desvíos o reajustes de horario en las fechas señaladas.
Interrupciones previas en esta misma terminal habían respondido a cierres breves de unos 30 minutos dirigidos a labores puntuales en la calle de rodaje A, el umbral de la pista 06 y el mantenimiento a los sistemas de indicadores visuales de aproximación e instrumental de planeo.
A este cierre operativo se suma el desabastecimiento energético en la instalación. Esta semana, la terminal aérea informó que carece de combustible Jet A-1 para repostar aviones, una limitación operativa vigente en los aeropuertos de toda Cuba desde febrero.
Lejos de ser hechos aislados, estos incidentes se suman a una serie de fallas recurrentes en el José Martí. En reportes anteriores se han denunciado cortes en el suministro de agua, averías en los sistemas de aire acondicionado y demoras prolongadas en procesos como inmigración o la entrega de equipajes.
La acumulación de incidentes ha despertado preocupación entre usuarios y observadores, que advierten sobre el deterioro de los servicios básicos en una instalación clave para el turismo y la conexión internacional de la Isla










