LIMA, Perú — Periodistas independientes, activistas y defensores de derechos humanos en Cuba denunciaron un despliegue de represión policial, vigilancia continua e intimidación por parte de las autoridades castristas para impedirles asistir a «Noches americanas», un espacio de intercambio organizado por la Embajada de Estados Unidos en La Habana.
Las acciones coercitivas, monitoreadas y difundidas por el Centro de Información Legal Cubalex, comenzaron el pasado 17 de septiembre y se intensificaron durante la víspera mediante cercos policiales y amenazas de arresto directo frente a las viviendas de decenas de opositores y comunicadores.
Entre los afectados figura la periodista Camila Acosta y su pareja, el escritor Ángel Santiesteban, quienes denunciaron el cerco de su residencia: «Permanezco sitiada. Una patrulla y varios efectivos de civil y uniformados», detalló la reportera a través de sus redes sociales.
En declaraciones posteriores ofrecidas a CubaNet, Acosta subrayó la arbitrariedad de las medidas impuestas por la policía política: “Cabe resaltar que ninguno de los que teníamos vigilancia estamos bajo un proceso de investigación, ni tenemos una orden emitida por un juez de reclusión domiciliaria ni mucho menos. Es simplemente como opera un Estado mafioso, un Estado totalitario que ejerce además esta forma de terrorismo de Estado”.
El operativo abarcó a destacadas figuras de la sociedad civil cubana. Dagoberto Valdés Hernández, director del Centro de Estudios Convivencia (CEC), relató que un agente de la Seguridad del Estado identificado como el mayor “John” se presentó en su domicilio, en Pinar del Río, para notificarle la prohibición de asistir al evento diplomático: “Se lo venimos a decir con anticipación para que no pasen una mala noche”, le advirtió el oficial.
Asimismo, la periodista Yoani Sánchez documentó mediante un video grabado desde la azotea de su edificio la presencia de patrullas y efectivos vestidos de civil destinados a bloquearle la salida tanto a ella como a su esposo, el también periodista Reinaldo Escobar.
Represalias similares mediante vigilancia exterior y amenazas de encarcelamiento fueron reportadas por los activistas Adelth Bonne, Marthadela Tamayo, Osvaldo Navarro, Elsa Morejón, Óscar Elías Biscet, Laura María Labrada Pollán —presidenta de Cuba Independiente y Democrática (CID)—, el periodista Rolando Rodríguez Lobaina, y Wilber Aguilar Bravo, padre del preso político del 11J Walnier Luis Aguilar, entre otros.
En el marco de esta ola represiva, las organizaciones de derechos humanos alertaron sobre la situación del periodista Henry Constantin, quien permanece detenido desde el 16 de septiembre en Villa María Luisa, centro de operaciones de la Seguridad del Estado en Camagüey, bajo una supuesta investigación por el delito de desobediencia.
De acuerdo con las evaluaciones de Cubalex, estos operativos responden a un patrón sistemático de la policía política del régimen cubano dirigido a aislar a los actores independientes, restringir su libertad de movimiento de forma arbitraria y clausurar de manera forzosa cualquier canal de interlocución o encuentro con representantes diplomáticos acreditados en el país.
La organización condenó estas prácticas represivas, “que vulneran la libertad de movimiento y los derechos de reunión y asociación. Su uso sistemático genera un clima de intimidación que limita la participación de la sociedad civil independiente y dificulta el ejercicio pleno de sus derechos”.










