MIAMI.— El Gobierno de Estados Unidos anunció este martes nuevas restricciones a los viajes educativos y profesionales a Cuba, al eliminar la autorización para intercambios grupales “people-to-people” y la licencia general para asistir u organizar reuniones y conferencias en la Isla. Los cambios entrarán en vigor el 30 de septiembre, según informó la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
La decisión reduce las vías de viaje disponibles para personas sujetas a la jurisdicción estadounidense y revierte parte de la flexibilización aprobada en junio de 2022 durante la Administración de Joe Biden.
Los intercambios “people-to-people” permitían desplazamientos grupales con una agenda completa de actividades destinadas a fomentar el contacto con los cubanos, apoyar a la sociedad civil o promover su independencia respecto a las autoridades. Debían realizarse bajo el patrocinio de una organización sujeta a la jurisdicción estadounidense y con un representante que acompañara al grupo. No constituían una autorización para hacer turismo convencional.
La nueva norma elimina esa autorización, aunque conserva una excepción para determinados viajeros que hayan realizado al menos una transacción relacionada con el viaje —como comprar un pasaje o reservar alojamiento— antes del 30 de septiembre.
También modifica otras autorizaciones educativas: mantiene ciertas actividades académicas, pero restablece requisitos sobre las instituciones participantes, el patrocinio y el acompañamiento de los viajeros.
Conferencias: se elimina la licencia general
Asistir u organizar una conferencia profesional en Cuba dejará de estar autorizado de manera general. Si la actividad no está cubierta por otra autorización, será necesario solicitar una licencia específica a OFAC, que podrá concederla caso por caso. La autorización general para determinadas investigaciones profesionales permanece vigente.
La norma establece un período de transición hasta el 30 de octubre para quienes ya se encuentren en Cuba el 30 de septiembre al amparo de la autorización anterior, siempre que salgan del país dentro de ese plazo. También permite determinadas operaciones de cancelación y reembolso hasta esa fecha. Ese período no constituye una autorización general para emprender nuevos viajes a conferencias.
Un regreso a restricciones anteriores
Estas categorías han experimentado sucesivas aperturas y cierres. En junio de 2019, durante el primer mandato de Donald Trump, Washington eliminó los viajes grupales “people-to-people”, con una excepción para determinadas reservas previas.
En septiembre de 2020, el Tesoro retiró también la autorización general para reuniones y conferencias profesionales. Entonces justificó las restricciones como una forma de reducir los ingresos del régimen y sostuvo que las autoridades cubanas desviaban para su beneficio recursos procedentes de viajes autorizados.
Biden recuperó ambas autorizaciones en junio de 2022. OFAC mencionó entre las actividades profesionales permitidas los encuentros para ampliar el acceso a Internet, facilitar el procesamiento de remesas y ofrecer capacitación a emprendedores independientes cubanos.
En 2025, Cuba recibió 110.005 visitantes de Estados Unidos, según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). Ese mercado ocupó el tercer lugar entre los países emisores, después de Canadá y Rusia. La ONEI contabilizó por separado a 228.091 visitantes de la comunidad cubana en el exterior.
La Isla cerró el año con 1.810.663 visitantes internacionales, cerca de un 18% menos que en 2024. Los ingresos por turismo internacional descendieron un 9,3%, hasta 109.426 millones de pesos, mientras la ocupación hotelera quedó en el 18,9%. La ONEI no precisó el tipo de cambio utilizado para expresar esos ingresos en moneda nacional, lo que dificulta establecer su equivalente en dólares.
Sin embargo, esos totales no distinguen cuántos estadounidenses viajaron bajo la categoría “people-to-people”, cuántos asistieron a conferencias ni cuánto gastaron unos y otros. Tampoco permiten separar qué parte de ese dinero llegó a empresas estatales y cuál a alojamientos, restaurantes u otros negocios privados.
La medida tampoco supone el cierre de todos los viajes desde Estados Unidos. El sistema de licencias contempla otros motivos, entre ellos visitas familiares, actividades periodísticas, religiosas, humanitarias y de apoyo al pueblo cubano, cada uno sujeto a condiciones específicas. Los viajes exclusivamente turísticos continúan prohibidos.

