LA HABANA, Cuba ― Doce integrantes de la selección cubana femenina de béisbol fueron sancionadas con entre dos y cinco años de separación tras un presunto hurto en una tienda de Japón durante la Copa Mundial de 2023, según han revelado en los últimos días tres exjugadoras del equipo, que además denuncian malos tratos y favoritismos de la dirección.
Los testimonios fueron publicados en el sitio Desde las Gradas con Andino, que administra Santiago Andino y que los difundió también en su página de Facebook. Las tres exjugadoras son oriundas de Santiago de Cuba: una reside en Estados Unidos y las otras dos, en el oriente de la Isla.
Las críticas apuntan sobre todo a la metodóloga nacional de este deporte, Margarita Mayeta.
El pasado 18 de septiembre se cumplieron tres años de la clausura del Grupo B de la Copa Mundial, celebrado en la ciudad japonesa de Miyoshi, en el que Cuba terminó en el penúltimo lugar, con una victoria sobre Francia y cuatro derrotas. Según los relatos recientes, lo peor ocurrió fuera del terreno.
Según el sitio, 12 atletas fueron sancionadas tras “un incidente” en una tienda, con separaciones de entre dos y cinco años. Como los castigos se impusieron al regreso del equipo a La Habana en 2023, las penas más breves ya habrían concluido y las más severas se extenderían hasta 2028.
“Las atletas recibieron [para toda su estancia] una dieta de 100 euros. Algunas tomaron zapatos sin percatarse de que no les alcanzaba el dinero y salieron sin pagar. La Policía llegó al hotel y exigió la devolución. Al regresar a La Habana, hubo una reunión con el comisionado nacional y se aplicaron sanciones de entre dos y cinco años”, contó Isabel González Pavón, exlanzadora de la selección nacional.
El suceso en el cual más de la mitad de un equipo estuvo involucrado nunca fue reportado por la prensa oficial cubana.
González trabaja hoy en una cafetería privada en su provincia natal. Se retiró, dijo a Andino, a causa de los métodos de Mayeta: “Todo atleta desea llegar al equipo nacional, pero como está esa señora ahí, dije que no iba a jugar más”.
Según el sitio, el primer Mundial de González fue el de 2018 en Viera, Florida, donde dos jugadoras abandonaron la delegación. Allí la dirección cubana le impuso una sanción de cinco años “por un supuesto vínculo con otra atleta”. El sitio no aclara en qué consistió ese “vínculo” y si lo sostuvo con alguna de las que se fugaron o si tuvo que ver con una miembro de otro equipo competidor.
“A pesar de ello, [González] continuó entrenando en su provincia y fue convocada nuevamente para el Mundial de Japón en 2023”, transcurrido el lustro de la separación, añade el sitio.
Los nombres de las sancionadas no se han hecho públicos. Sin embargo, Yaneisis Ramírez Tamayo, otra de las entrevistadas por Andino, aseguró que entre ellas estaba la capitana del equipo, a quien se le impuso el castigo más severo: cinco años. Según su testimonio, la mayor parte de la selección se vio implicada en el episodio.
Ramírez, que no viajó a Japón, considera que esas sanciones se aplicaron “para tapar favoritismos, sobre todo con atletas de Granma”.
“Decidí hablar ahora porque creo que ya es el momento. Ya tuvimos que aguantar y callar lo suficiente”, expresó la exjugadora de Santiago de Cuba y del equipo nacional, natural de Songo La Maya, que hoy es profesora de softbol en Guantánamo.
“El béisbol femenino necesita un cambio radical en su estructura completa”, afirmó.
Glenda Camila Dunet fue una de las cuatro jugadoras que abandonaron la delegación en el Aeropuerto Internacional “Benito Juárez” de Ciudad de México, durante la escala del viaje de regreso a La Habana tras el Mundial de 2023. Tres de ellas, incluida Dunet, son de Santiago de Cuba; la cuarta, de Camagüey.
Dunet cruzó la frontera y hoy vive en Estados Unidos.
“No me importa que digan que hablamos porque estamos lejos. Si me lo hubieran preguntado en Cuba, también lo habría dicho. Es hora de un cambio radical en el béisbol femenino”, dijo.
Dunet evitó entrar en detalles sobre lo ocurrido en Japón: “Sí, conozco quiénes fueron sancionadas, pero prefiero no decir nombres”.
Prefirió subrayar lo que califica como una “injusticia” de la dirección del equipo durante la I Copa del Caribe en República Dominicana en marzo de 2022 y que fue ganada por el elenco cubano: “Tuve un fuerte dolor abdominal y me llevaron al hospital. Al día siguiente, delante de todo el equipo, Mayeta dijo que mi dolor era una enfermedad de transmisión sexual. Lo mismo hizo con una compañera que también estaba enferma. Nos humilló sin pruebas, sin esperar los resultados médicos, sin respeto alguno”.
“Al año siguiente ―prosiguió― repitió la misma acusación frente a atletas nuevas que ni siquiera habían estado en ese evento. Tuve que mostrar mis análisis para demostrar que era mentira, una calumnia y una difamación”.
Según las entrevistadas, el ambiente en el béisbol femenino cubano está enrarecido y la principal responsable es Mayeta, exintegrante de la selección nacional de voleibol y exdirectora de Deportes del municipio Cerro, al frente de este deporte desde hace más de 20 años.
Las denuncias llegan a menos de un mes después de que Cuba quedara eliminada en la primera fase del Mundial de 2026 en Tainán, Taiwán, con una victoria y cuatro derrotas. Mayeta, que cumplió 78 años en marzo pasado, no se ha pronunciado públicamente sobre las acusaciones.
CubaNet solicitó su versión al presidente de la Federación Cubana de Béisbol y Softbol, Juan Reynaldo Pérez Pardo, pero hasta el momento de publicar esta nota no había recibido respuesta.








