MIAMI, Estados Unidos ― El periodista Henry Constantín Ferreiro, director del medio independiente La Hora de Cuba, permanece bajo prisión preventiva en los calabozos de Villa María Luisa, la sede de operaciones e interrogatorios de la Seguridad del Estado en el reparto Garrido de Camagüey, cinco días después de su detención.
El instructor penal que lleva el caso, un oficial identificado como Juan Pablo, confirmó este lunes 21 de septiembre a la abogada que lo defiende que la medida cautelar ya estaba aprobada y que el expediente iba camino de la Fiscalía Provincial, informó el propio medio.
La abogada se dirigió de inmediato a la Fiscalía para verificar cómo sustentan los cargos y no encontró funcionarios disponibles. Sin ver el expediente no puede apelar la medida ni cuestionar la legalidad de la acusación, de modo que la prisión se sostiene sobre un fundamento que la defensa desconoce.
El delito que se le imputa figura en el artículo 189, apartado 1, del Código Penal: “Quien desobedezca las decisiones de las autoridades o los funcionarios públicos, o las órdenes de sus agentes o auxiliares, dictadas en el ejercicio de sus funciones, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas, o ambas”. El máximo que contempla esa figura es un año de cárcel, y la norma admite resolverla solo con multa.
Sobre esa imputación pesa la medida cautelar más severa que existe, y el propio procedimiento penal la restringe. El artículo 356 de la Ley 143/2021 del Proceso Penal califica la prisión provisional de “excepcional” y solo la autoriza cuando existan motivos suficientes para suponer responsable al imputado y concurra además la “gravedad de los hechos” o la “posibilidad de que se sustraiga u obstaculice la investigación, la instrucción, el juzgamiento o la ejecución de la sentencia”.
La acusación se sostiene, según la versión de los instructores, en que Constantín no llegó “a tiempo” a una citación anterior, fijada para el 9 de septiembre en la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería, en Vista Hermosa. La Hora de Cuba invocó el artículo 72, apartado 1, inciso f de la Ley del Proceso Penal para sostener que la incomparecencia se castiga con multa y que eso invalida el delito imputado.
El texto de la norma dirige ese apercibimiento a una categoría precisa: la cédula de citación debe contener “el apercibimiento al testigo o perito, en su caso, de que si no concurre sin causa justificada se le impondrá multa de hasta 100 cuotas, y si se trata de una segunda citación, será conducido y acusado por el delito que corresponda”.
Contra el encierro, la defensa presentó un recurso de habeas corpus que entró este lunes, alrededor de las 9:40 a.m., en el Tribunal Provincial Popular de Camagüey. El escrito está firmado el 18 de septiembre por el licenciado en Derecho Luis Orlando Bermúdez Basulto y se apoya en el artículo 96 de la Constitución de la República de Cuba, que establece que “quien estuviere privado de libertad ilegalmente tiene derecho, por sí o a través de tercero, a establecer ante tribunal competente procedimiento de habeas corpus, conforme a las exigencias establecidas en ley”, y en el artículo 789, apartados 1 y 2, de la Ley del Proceso Penal.
“Al no existir elementos razonables, ni pruebas que conozcan familiares, ni amigos que sustenten tal acusación, creemos que la detención está motivada por razones meramente políticas, debido a que la persona sujeta de esta solicitud (…) es director de la revista periodística independiente La Hora de Cuba”, reza el documento.
Radicado el recurso, la ley fija plazos cortos. El artículo 788 atribuye la competencia a las salas de los tribunales provinciales populares cuando la privación de libertad procede de actos de la Policía o de los instructores penales, que es el caso. El tribunal debe dar curso a la solicitud «a menos que resulte evidente que no existen fundamentos legales para ello» y, si accede, ordenar a la autoridad que tiene al detenido que lo presente ante los jueces «en el plazo de setenta y dos horas», además de exigirle un informe escrito con los motivos y la fecha de la privación de libertad. La audiencia se celebra con el detenido presente y el fiscal interviene siempre como parte.
La detención de Constantín tuvo lugar una citación verbal. Un agente identificado como Felipe le comunicó el martes 15, alrededor de las 2:30 p.m., que debía presentarse al día siguiente; Constantín acudió el miércoles 16 a las 8:30 a.m. a la Segunda Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria, en la Carretera Central, y su última comunicación con el exterior fue a las 8:48 a.m., precisó 14ymedio. De allí lo trasladaron a Villa María Luisa.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) repudió el arresto el 18 de septiembre. Su presidente, Pierre Manigault, sostuvo que “la detención de Henry Constantín constituye un nuevo y grave episodio de hostigamiento contra la prensa independiente en Cuba” y que “una acusación de ‘desobediencia’ no puede convertirse en instrumento para intimidar y silenciar a periodista alguno. Las autoridades cubanas deben liberarlo y poner fin a esta persecución”. Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la organización, de la que Constantín es vicepresidente regional para Cuba, señaló que «las citaciones, detenciones, vigilancia y arrestos domiciliarios contra Constantín forman parte de un patrón de presión que busca obstaculizar su labor periodística». La SIP exigió información inmediata sobre su situación jurídica.
El arresto coincidió con un despliegue policial en varias provincias para impedir que periodistas independientes y activistas asistieran a «Noches americanas», un encuentro convocado por la Embajada de EE.UU. en La Habana los días 17 y 18 de septiembre. Entre los bloqueados en sus viviendas estuvieron Dagoberto Valdés Hernández, director del Centro de Estudios Convivencia, Yoani Sánchez, Camila Acosta, Boris González Arenas y Laura María Labrada Pollán, recogió Infobae.
La Hora de Cuba y su director recibieron en abril el premio Civil Rights Defender of the Year 2026, que la organización sueca otorgó también al medio georgiano Netgazeti. Al anunciar el galardón, Civil Rights Defenders consignó que Constantín ha sido encarcelado varias veces por su trabajo y que solo en enero de 2026 había sido detenido y liberado en dos ocasiones. No pudo recoger el premio en la ceremonia del 18 de mayo en Estocolmo: las autoridades cubanas le mantienen prohibida la salida del país desde 2019.










