MADRID, España.- Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo” y nieto del exgobernante cubano Raúl Castro, aseguró estar dispuesto a negociar con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio del creciente protagonismo que ha adquirido como figura cercana al poder en La Habana.
“Puedo negociar con cualquiera designado por Estados Unidos”, dijo Rodríguez Castro en entrevista concedida a USA Today. Al ser preguntado por una eventual conversación con Trump, respondió: “Si se da la oportunidad, por supuesto, con Trump”.
Consultado sobre la posibilidad de ocupar cargos políticos, “El Cangrejo” tampoco cerró la puerta. “Si en algún momento la Revolución me lo pide, lo haría”, afirmó.
El también llamado “Raulito”, una figura influyente dentro del círculo familiar y político de los Castro, afirmó que el Gobierno cubano estaría dispuesto, bajo “las condiciones adecuadas”, a liberar a “personas consideradas presos políticos”, una declaración que llega en medio de nuevas tensiones entre La Habana y Washington, luego de que en mayo las autoridades estadounidenses anunciaran cargos por asesinato contra Raúl Castro por el derribo de avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
Otro de los momentos más polémicos de la entrevista fue su referencia a las condiciones de vida de los cubanos. “Me duele mucho que las personas no puedan vivir como yo, pero me levanto todos los días para revertir esa situación”, dijo Rodríguez Castro, una frase que expone la distancia entre la élite gobernante y una población golpeada por apagones prolongados, escasez de alimentos, falta de medicinas y deterioro de los servicios básicos. La declaración resulta una burla al pueblo, por provenir de un miembro de la familia Castro, asociada durante décadas al poder político en Cuba y a privilegios inaccesibles para la mayoría de los ciudadanos.
Castro es hijo del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien dirigió GAESA, el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas que controla sectores estratégicos de la economía cubana. Su figura, por tanto, no solo está vinculada al apellido Castro, sino también a una estructura militar-empresarial señalada durante años como uno de los pilares del poder económico y político de la élite gobernante, mientras la mayoría de los cubanos enfrenta una crisis cada vez más profunda.
En febrero transcendió que el secretario de Estado Marco Rubio había mantenido conversaciones secretas con Rodríguez Castro, al margen de los canales oficiales del Gobierno cubano. Según ese reporte, la administración Trump veía en “El Cangrejo” a una figura clave dentro del entorno de Raúl Castro y a un posible interlocutor en discusiones sobre el futuro de Cuba.









