
El Cangrejo y el espejismo de la omnipotencia totalitaria
El régimen cubano ha perfeccionado durante décadas un arma más destructiva que su propio aparato represivo: el secuestro de la esperanza.

El régimen cubano ha perfeccionado durante décadas un arma más destructiva que su propio aparato represivo: el secuestro de la esperanza.

El primer ministro evitó mencionar directamente a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, pero intervino en plena polémica por su papel como interlocutor del régimen ante Washington.

Venden el país ante nuestros ojos y siguen hablando de soberanía, movilizando en el exterior a piquetes de enajenados que defienden el socialismo por cincuenta euros, y posando de simpáticos con la prensa extranjera.

Un funcionario del Comité Central confirmó que Raúl Guillermo Rodríguez Castro actúa como interlocutor ante EE.UU. con aval de la cúpula, en un mensaje respaldado por Abel Prieto.

El Cangrejo afirmó que negociaría con cualquier representante de EE. UU. y no descartó asumir cargos políticos si “la Revolución” se lo pide.

El empresario Vic Mellor aseguró haber encontrado en Raúl Guillermo Rodríguez Castro una visión favorable a una mayor apertura económica.

«La presencia de “El Cangrejo”, un mero asistente, entre generales y doctores, ministros y comisarios del Buró Político del PCC, dice más que todas las palabras dichas y no dichas por Díaz-Canel».

La mirada atenta y controladora de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, y su presencia allí son suficientes para entender que todo cuanto se ha dicho sobre esas negociaciones fueron mucho más que rumor.

La administración de Donald Trump considera a Díaz-Canel un “obstáculo” para las reformas que Washington busca promover en la Isla.

Las conversaciones con “El Cangrejo” han sido descritas por una fuente de Axios como “sorprendentemente” amistosas.

El régimen cubano ha perfeccionado durante décadas un arma más destructiva que su propio aparato represivo: el secuestro de la esperanza.

El primer ministro evitó mencionar directamente a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, pero intervino en plena polémica por su papel como interlocutor del régimen ante Washington.

Venden el país ante nuestros ojos y siguen hablando de soberanía, movilizando en el exterior a piquetes de enajenados que defienden el socialismo por cincuenta euros, y posando de simpáticos con la prensa extranjera.

Un funcionario del Comité Central confirmó que Raúl Guillermo Rodríguez Castro actúa como interlocutor ante EE.UU. con aval de la cúpula, en un mensaje respaldado por Abel Prieto.

El Cangrejo afirmó que negociaría con cualquier representante de EE. UU. y no descartó asumir cargos políticos si “la Revolución” se lo pide.

El empresario Vic Mellor aseguró haber encontrado en Raúl Guillermo Rodríguez Castro una visión favorable a una mayor apertura económica.

«La presencia de “El Cangrejo”, un mero asistente, entre generales y doctores, ministros y comisarios del Buró Político del PCC, dice más que todas las palabras dichas y no dichas por Díaz-Canel».

La mirada atenta y controladora de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, y su presencia allí son suficientes para entender que todo cuanto se ha dicho sobre esas negociaciones fueron mucho más que rumor.

La administración de Donald Trump considera a Díaz-Canel un “obstáculo” para las reformas que Washington busca promover en la Isla.

Las conversaciones con “El Cangrejo” han sido descritas por una fuente de Axios como “sorprendentemente” amistosas.
