MIAMI.- El régimen cubano reabrió el proceso judicial contra la activista y creadora de contenido Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, y su madre, Caridad Silvente, apenas tres meses después de que la Fiscalía ordenara el archivo definitivo de la denuncia presentada en su contra.
Según denunció la joven en sus redes sociales, funcionarios del tribunal acudieron a su vivienda para notificarle que el expediente había sido reactivado luego de que el agente de la Policía presuntamente afectado decidiera presentar una querella formal. «Vinieron del tribunal a mi casa. Reabrieron el caso que habían archivado el 13 de abril. El policía ‘ofendido’ supuestamente presentó la querella. Ahora mi mamá y yo volvemos a estar bajo el mismo proceso», escribió.
El caso se originó en marzo, cuando ambas fueron investigadas tras publicar un video en el que identificaban al policía que entregó una citación a Caridad Silvente. Aunque la Fiscalía archivó posteriormente el expediente al considerar que el presunto delito solo podía perseguirse mediante una querella de la persona afectada, también dejó abierta la posibilidad de reactivar el proceso si el agente decidía acudir a los tribunales, escenario que finalmente se concretó.
La reapertura del caso ocurre en medio de una nueva escalada de hostigamiento contra la joven activista. La pasada semana, Bensi permaneció alrededor de 12 horas retenida en una unidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), donde fue interrogada, amenazada con prisión y obligada a firmar un acta de advertencia por el contenido que publica en redes sociales.
En declaraciones a Cubanet tras salir de la estación policial, la joven aseguró que el objetivo de las autoridades sigue siendo silenciarla. «Es lo mismo de siempre: intentar callar, reprimir, amenazar», afirmó. Según explicó, durante el interrogatorio los oficiales la acusaron de incitar al desorden público y le advirtieron que podría enfrentar consecuencias penales, pese a que insistió en que nunca ha llamado a la violencia ni a cometer delitos.
Con apenas 21 años, Anna Bensi se ha convertido en una de las voces jóvenes más visibles del activismo cívico en Cuba. En los últimos meses ha denunciado vigilancia permanente frente a su vivienda, interrogatorios, restricciones de movimiento, cortes del servicio de internet y telefonía, regulación migratoria, presiones de la Seguridad del Estado que provocaron la pérdida de su empleo y amenazas constantes contra ella y su madre.
A pesar del incremento de la represión, la joven ha reiterado que continuará utilizando sus plataformas para denunciar la realidad del país y defender el derecho de los cubanos a expresarse libremente.









