LIMA, Perú – El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha sostenido conversaciones secretas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, conocido como “El Cangrejo”, al margen de los canales oficiales del régimen cubano.
Un reporte del medio estadounidense Axios señala que la administración de Donald Trump considera que, pese a no ocupar cargos formales, Raúl Castro sigue siendo la figura con mayor poder de decisión en la Isla. Un alto funcionario estadounidense afirmó que no se trata de negociaciones formales, “sino `discusiones´ sobre el futuro” de Cuba.
Rubio y su equipo ven a “El Cangrejo” y a su entorno como representantes de una generación más joven y con mentalidad empresarial, abierta a un posible acercamiento con Estados Unidos.
“Nuestra postura —la postura del Gobierno estadounidense— es que el régimen tiene que irse (…) pero cómo se verá eso exactamente depende del presidente Trump y aún no lo ha decidido. Rubio sigue en conversaciones con su nieto”, aseguró el alto funcionario a Axios.
Las conversaciones con “El Cangrejo” han sido descritas por la fuente como “sorprendentemente” amistosa y son vistas como estratégicas, ya que es considerado una figura influyente y cercana al poder económico y militar del país, especialmente al conglomerado GAESA.
Aunque Washington mantiene la postura de que la dictadura debe desaparecer, aún no está claro cómo se produciría ese cambio. Además del nieto de Raúl Castro, Washington también se ha comunicado con otros cubanos influyentes dentro de la cúpula del régimen.
El último lunes, Trump reafirmó que su administración mantiene conversaciones con el régimen de Cuba y destacó que la Isla es actualmente “una nación fallida”.
“Estamos hablando con Cuba ahora mismo. Tengo al secretario (de Estado) Rubio hablando con Cuba ahora mismo, y deberían llegar a un acuerdo sin duda porque es una verdadera amenaza humanitaria”, dijo el mandatario norteamericano a la prensa.
Trump aseguró que existían muchos “cubanoamericanos maravillosos” en Estados Unidos que estarían contentos de regresar y saludar a sus familiares en la Isla sin problemas, algo que debió ser una realidad desde hace mucho tiempo.
“Veremos como sale todo, pero Cuba y nosotros estamos hablando. Entretanto hay un embargo, no hay petróleo, no hay dinero, no hay nada”, reafirmó el presidente.
El gobernante estadounidense se negó a dar detalles sobre una posible operación en Cuba, similar a la de Venezuela, en el caso de que fallasen las negociaciones diplomáticas.
“No quiero contestar sobre eso. ¿Por qué contestaría? Si lo hiciera, no sería una operación muy difícil como puedes imaginarte. No creo que eso sea necesario”, dijo Trump.








