MADRID, España.- Cuba podría registrar este miércoles la mayor afectación eléctrica de su historia, con un pronóstico de 2.380 megavatios (MW) desconectados durante el horario pico, según el parte diario de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La cifra supera los 2.341 MW reportados el pasado 8 de julio y supondría un nuevo récord absoluto en medio del deterioro acelerado del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Para el período de mayor consumo, la UNE prevé una demanda máxima de 3.200 MW, pero calcula que el país dispondrá de apenas 850 MW de capacidad de generación.
La afectación anunciada equivale al 74,4 % de la demanda prevista, es decir, casi tres cuartas partes de la electricidad que necesitaría el país en ese momento.
Si a los 3.200 MW de demanda se restan los 850 MW disponibles, el déficit resultante sería de 2.350 MW, 30 MW menos que los 2.380 MW de afectación pronosticados por la UNE.
Nueve unidades termoeléctricas fuera de servicio
La crisis de generación se agrava por la salida de nueve unidades termoeléctricas, cinco de ellas debido a averías y cuatro por trabajos de mantenimiento.
Entre las unidades averiadas se encuentran la número 6 de la central Máximo Gómez, en Mariel; la unidad 1 de la Antonio Guiteras, en Matanzas; la unidad 3 de la Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos; la unidad 2 de la Lidio Ramón Pérez, en Felton; y la unidad 3 de la Antonio Maceo, en Renté.
Permanecen en mantenimiento la unidad 3 de la central Ernesto Guevara, en Santa Cruz del Norte; las unidades 5 y 6 de la Antonio Maceo; y la unidad 5 de la central Diez de Octubre, en Nuevitas.
La salida de la Antonio Guiteras resulta especialmente significativa por tratarse de una de las principales unidades generadoras del país y por sus reiteradas averías durante los últimos meses.
Falta de combustible paraliza la generación distribuida
A las roturas y mantenimientos se suma la escasez de combustible, que mantiene fuera de servicio 106 centrales de generación distribuida.
También están paralizadas por falta de combustible las patanas de Regla y Melones, así como las centrales de fuel de Mariel y Moa.
La generación distribuida, basada principalmente en motores que consumen diésel y fueloil, ha sido durante años uno de los principales respaldos del sistema ante las frecuentes averías de las termoeléctricas. Sin embargo, la falta de combustible ha reducido drásticamente su disponibilidad.
La UNE informó que los 54 parques solares fotovoltaicos instalados en el país produjeron el martes 4.927 megavatios-hora y alcanzaron una potencia máxima conjunta de 766 MW. Esa generación se concentra durante las horas de sol y no evita el aumento del déficit durante la noche, cuando crece la demanda y desaparece el aporte fotovoltaico.
Apagones durante todo el día
El servicio eléctrico estuvo afectado durante las 24 horas del martes, incluida la madrugada, debido a la falta de capacidad de generación.
La mayor afectación de la jornada anterior fue de 2.228 MW a las 10:20 de la noche, con impacto en todas las provincias del país.
Los cortes prolongados se han convertido en una situación cotidiana y se han vuelto insostenibles para millones de cubanos, obligados a soportar calor, la escasez de alimentos y las dificultades para acceder al agua.
En distintas localidades del país, vecinos salen por las noches a las calles y golpean cazuelas como forma de protesta, una expresión de descontento que evidencia el creciente agotamiento social ante una crisis para la que el régimen no ofrece soluciones inmediatas.









