El misterio del «Coloso»: el único ingenio que sigue moliendo azúcar en Cuba

Y Cuba hoy es cualquier cosa: una finca abandonada, una fábrica en quiebra, un basurero…, menos un país.
central las tunas
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PUERTO PADRE, Cuba. _ Sin una licencia del Departamento de Estado de los Estado Unidos, u, otra legitimación hasta hoy no publicada que permita traficar con bienes forzosamente expropiados sin compensación, pues, siendo así, la empresa o persona, nacional o extranjera que “trafica con una propiedad confiscada”, y “a sabiendas e intencionadamente”, como ahora ocurre de forma anónima con los llamados “guatemaltecos” en el central Delicias, rebautizado “Coloso” en el municipio Puerto Padre, estarían de espaldas a la Ley Helms-Burton.

Para que los encargados de hacerlo la juzguen pertinentemente, formulo la hipótesis de la presunta infracción de la Ley Helms-Burton por parte del “guatemalteco”, o de los “guatemaltecos”, como indistintamente se les llama en Puerto Padre que estarían administrando el central. Hoy en todo el territorio nacional cubano, el “Coloso” es el único ingenio que todavía, está produciendo azúcar de los 16 centrales que participaron en la zafra 2026, por lo que es necesario preguntar:

¿Cómo ha sido posible esa hazaña colosal, o, esa violación flagrante de la ley por parte del “guatemalteco”, o de los “guatemaltecos”, en “su” central “Coloso”, de forma pública y notoria, con pitazos de la sirena del ingenio y todo, si, según dicen, Cuba es un país “bloqueado” por el imperialismo yanqui?        

Quienes están detrás del central azucarero “Coloso” y, con respecto a la Ley para la libertad y la solidaridad democrática cubana, más conocida como Ley Libertad, o Ley Helms-Burton, deben recordar que la locución de espaldas a, tiene connotación antijurídica, se utiliza aplicada a una persona natural o jurídica con el significado de que ignora o no considera una costumbre, una relación o una obligación impuesta por ley. Y en tal caso parecieran estar esas personas a quienes se atribuye la sociedad anónima propietaria del central “Coloso”, ya fueren… “el español”, “el guatemalteco”, o, “el biznieto”. Sí, porque también se ha echado a rodar la leyenda de que es un mismísimo biznieto del “americano”, del dueño del central Delicias, quien ahora está detrás del “Coloso”.

Óiganme… qué dirían Robert Bradley Hawley, Frederick H. Howell y James Howell, quienes en New Jersey, el 18 de octubre de 1899 y con un capital inicial de un millón de dólares, fundaron la empresa Chaparra Sugar Co., _más tarde The Cuban American Sugar Mills Company_ que entre 1902 y 1912 construyeron y echaron a funcionar en el municipio de Puerto Padre dos de los más modernos e importantes ingenios azucareros de Cuba y del mundo, el Chaparra y el Delicias, este último, con varios record nacionales e internacionales como mayor productor de azúcar de caña.

Del llamado “Coloso”, expresamos en el artículo anterior: “otrora central Delicias, fue expropiado a una compañía estadounidense en 1960 y rebautizado “Antonio Guiteras”, y ahora, presuntamente, _pues no tiene identificación visible_ vuelto a rebautizar como “Coloso”, a título de “dueños” por capitalistas extranjeros a quienes llaman “los guatemaltecos”.

Y añadíamos en aquella crónica: “Se dice que “los guatemaltecos” lo “compraron todo”, el central, los camiones, las cosechadoras cañeras combinadas, los tractores con sus implementos, la maquinaria de las Unidades Básicas Cooperativas (UBPC) que fueron desintegradas para convertirse en fincas y los cooperativistas en jornaleros, que debieron vender todos sus bienes, incluidas las plantaciones de caña a “los guatemaltecos», que son una empresa transnacional con centrales azucareros en varios países, incluso en Estados Unidos, donde presuntamente reside “el dueño”, esos, son comentarios populares; pero sin pronunciamientos públicos, ni políticos ni administrativos, ni oficiales por parte del Estado, ni de una empresa privada.”

Entonces… ¿Cuál es la proeza del “Coloso?

El 31 de diciembre de 2025, el oficialista periódico Granma dijo que, “el central Siboney, del camagüeyano municipio Sibanicú, se convirtió en el primero de Cuba en poner en marcha sus molinos, marcando así el inicio de la zafra 2025-2026”.

Y el 24 de marzo de 2026, en su edición digital, el también oficialista periódico Escambray informó de la paralización de la zafra por falta de combustibles en el otrora central Tuinucú, luego de expropiado renombrado “Melanio Hernández”, reseñándose que a esa fecha,  era el único central activo en Cuba, por lo que su paralización marcó el fin de la zafra 2026.

Pero no es del todo cierta esa información. Todavía hoy hay zafra azucarera en Cuba. La realiza el llamado central “Coloso”, en el batey (poblado) que lleva el nombre original del central Delicias. Aunque con paradas por falta de combustibles o lubricantes, la cosecha y la molienda prosiguen. Allí llegan semanalmente _incluso dos veces a la semana_ camiones rastras a cargar sacos de azúcar por valor de miles de millones de pesos pagados por las llamadas MIPYME. Y bien sabemos que en Cuba, en no pocas ocasiones esos “negocios privados” funcionan como tapaderas de multimillonarios negocios de la cleptocracia castrocomunista para que GAESA, y los militares, cambien de antifaz.

Ahora se impone otra pregunta imprescindible: ¿Cómo y dónde el llamado “guatemalteco”, “el español” o “el biznieto”, cualquiera que de ellos fuera el dueño, o todos ellos en sociedad anónima, adquieren para el central “Coloso” combustibles, lubricantes, partes y piezas, hasta una muy eficiente ensacadora para pesar y empacar el azúcar rumbo a su destino final, el de su majestad, el mercado?

Hago la pregunta porque como dice el refrán, “una golondrina no hace verano”, y ningún otro central, a no ser “Coloso”, produce azúcar en Cuba, y ya lo decían nuestros padres y abuelos: “sin azúcar, no hay país”. Y Cuba hoy es cualquier cosa: una finca abandonada, una fábrica en quiebra, un basurero…, menos un país.

Entonces…, quienes llamándolo “Coloso” trafican con el central Delicias, expropiado por Fidel Castro a la empresa estadounidense The Cuban American Sugar Mills Company, el 20 de julio de 1960, mediante la Resolución No. 195, que fue precursora de las expropiaciones que pocos días después llegarían cual una avalancha, para ya en 1968 despojar hasta de sus cajones a los limpiabotas según he repetido muchísimas veces, pues, esos empresarios debían saber que la Ley Libertad, según preconiza su título, tiene por fin hacer de Cuba un país democrático, próspero, entiéndase libre en el más recto sentido de la palabra.

Pero está en un error, ya sea un extranjero o un cubano, sí, quien piense que la democracia llegará a Cuba consintiendo o piropeando a esa tribu totalitaria castrocomunista, constituida en cleptocracia, sí, en gobierno de ladrones que en 67 años de dictadura ha hecho parias a los cubanos y misérrima a Cuba.     

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