MIAMI, Estados Unidos ― Dos cubanas que actualmente viven en Estados Unidos aparecen en registros mercantiles europeos como directoras de compañías navieras vinculadas a la estructura offshore utilizada durante años por el régimen de La Habana para ocultar la propiedad estatal de embarcaciones y realizar operaciones internacionales.
Se trata de Concepción Elisa Perdomo Domínguez y Maritza Spinola Piñero, identificadas esta semana por Martí Noticias.
Las fichas mercantiles disponibles en Chipre registran a ambas mujeres como directoras de Camp Shipping Company Limited y Mandamar Maritime Company Limited. Las dos sociedades fueron constituidas el 20 de mayo de 2006, tenían como secretaria corporativa a Cyproliaison Limited y compartían una dirección registrada en el edificio Kolokasides, en Nicosia. Camp Shipping aparece disuelta desde agosto de 2021 y Mandamar desde enero de 2016.
Spinola Piñero confirmó a Martí Noticias que trabajó durante años como contadora de ACEMEX, pero negó haber sabido que su identidad figuraba en sociedades chipriotas. “Nunca tuve conocimiento de haber sido directora ni de haber tenido participación o beneficios en ninguna empresa en Chipre. Nunca he viajado a Chipre, ni tengo ni he tenido cuentas bancarias allí (…). Fui utilizada como otros más”.
La mujer agregó que se encuentra “en la mejor disposición de colaborar y explicar todo [lo que conoce]” si fuese requerida por las autoridades estadounidenses.
La exempleada precisó que ACEMEX era una entidad gubernamental. “Antes de trabajar en el Centro Andaluz de La Habana, trabajé durante muchos años como contadora en ACEMEX. Hasta donde siempre se nos informó a los trabajadores, ACEMEX pertenecía al Ministerio del Transporte (MITRANS), un organismo completamente estatal”.
Martí Noticias informó que Spinola reside en el norte de Florida y que ingresó a Estados Unidos mediante un proceso de reunificación familiar.
El medio indicó que Perdomo Domínguez, de 63 años, llegó a Estados Unidos en 2023 mediante una petición familiar y obtuvo la residencia permanente. También aseguró haberle enviado varios mensajes por teléfono y correo electrónico sin recibir respuesta, y afirmó que un número de WhatsApp asociado a la mujer bloqueó la comunicación después de un intento de contacto.
Además de Camp y Mandamar, los registros chipriotas ubican a Perdomo como directora de Intermar Progress Shipping Company Limited y de Intermar Clarion Shipping Company Limited. En esas fichas, su apellido aparece transcrito como “Dominquez” y comparte los cargos directivos con Yamila García Álvarez. Ambas compañías aparecen disueltas.
Perdomo también aparece en la base de datos de los Paradise Papers del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), a partir de documentos del registro mercantil de Malta. La ficha —que nuevamente transcribe su apellido como “Dominquez”— la identifica como directora y representante legal y judicial de Rohan Shipping Limited, una compañía constituida en Malta en junio de 1994. Como domicilio vinculado al registro consta la Calle 10 número 306, entre Tercera y Quinta, en Miramar, La Habana.
El ICIJ posee, por separado, una entrada correspondiente a Héctor Oroza Busutil, exdirectivo de la corporación estatal CIMEX, vinculado como director y representante de Aimores Shipping Company Limited, también registrada en Malta.
Una investigación del Miami Herald documenta que Acemex Management Company Limited que la sociedad, constituida en Liechtenstein en 1984, funcionó durante décadas como centro de las operaciones navieras internacionales del Gobierno cubano y como sombrilla de decenas de empresas cuyos vínculos con la Isla eran ocultados para contratar buques, obtener financiamiento y operar en jurisdicciones extranjeras.
El periódico basado en Miami identifica a Guillermo Faustino Rodríguez López-Calleja como una figura clave de esa arquitectura empresarial y señalóa que varias sociedades administradas o relacionadas con ACEMEX aparecían formalmente domiciliadas en Liechtenstein, Luxemburgo, Chipre, Malta y Hong Kong. El entramado permitía presentar como extranjeras a compañías que, según los documentos y testimonios recopilados por el medio, operaban en beneficio del Estado cubano y de su sector empresarial militar.
Luis Domínguez, investigador de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, dijo a Martí Noticias que “el propósito de estas empresas espejo, de acuerdo con el esquema histórico de operaciones de la contrainteligencia económica cubana, ha sido la administración de embarcaciones, la contratación de fletes internacionales y el movimiento de capitales fuera del radar de las autoridades norteamericanas”.
La aparición de una persona en un registro societario no demuestra por sí sola que haya controlado efectivamente una empresa, recibido beneficios o participado conscientemente en actividades ilícitas. El propio ICIJ advierte que la inclusión de nombres en su base de datos no pretende implicar conducta ilegal o impropia.
En el caso de Spinola, su versión es que funcionarios o administradores utilizaron su identidad sin autorización. Los documentos abiertos corroboran su designación formal como directora, pero no permiten determinar quién ordenó incorporarla, si firmó documentos personalmente o si obtuvo alguna ganancia de las compañías.
Los registros sí establecen que los nombres de Perdomo Domínguez y Spinola Piñero fueron asentados durante años en estructuras corporativas extranjeras relacionadas con el sector marítimo cubano. Las discrepancias entre las funciones que Spinola Piñero dice haber desempeñado y los cargos que le atribuyen los documentos de Chipre, plantea la posibilidad de que trabajadores de entidades estatales fueran utilizados como directores nominales para distanciar a los verdaderos controladores de las sociedades y ocultar la conexión de estas con La Habana.


