MADRID, España.- El Hospital Pediátrico Docente Juan Manuel Márquez confirmó que un grupo de personas entró sin autorización en su Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica durante la noche del lunes 27 de julio, lo que provocó una situación de tensión y alteró el funcionamiento del servicio.
En una nota informativa difundida en Facebook, el Consejo de Dirección del centro aseguró que el incidente “afectó al personal de salud” y puso en riesgo el adecuado desarrollo de la atención médica.
La institución indicó que las autoridades intervinieron y consiguieron restablecer el orden, lo que permitió garantizar la continuidad de la asistencia a los menores hospitalizados.
“Reconocemos y agradecemos la actuación profesional, serena y responsable de todo el equipo de salud, así como el apoyo brindado por las autoridades competentes”, señaló el Consejo de Dirección.
La Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica del hospital atiende a menores con enfermedades graves, incluidos niños politraumatizados, pacientes neuroquirúrgicos y otros casos que requieren vigilancia y cuidados especializados.
Una denuncia difundida dos días antes por la página de Facebook NiO Reportando Un Crimen aseguró que cuatro hombres, entre ellos el padre de un niño recién ingresado, habrían entrado en la unidad provistos de armas blancas y agredido a médicos y enfermeros.
Según esa versión, el conflicto se habría originado porque el menor permanecía en un pasillo ante la supuesta falta de habitaciones. Tras recibir explicaciones del personal, los hombres presuntamente reaccionaron de manera violenta y abandonaron posteriormente el hospital. La publicación reconoció que no había podido verificar los hechos de forma independiente.
La declaración oficial del Hospital Juan Manuel Márquez no confirmó el número de participantes, la presencia de armas ni las supuestas agresiones físicas contra los trabajadores. Se limitó a señalar que el acceso no autorizado generó tensión y afectó al personal sanitario.
La dirección del centro hizo un llamado a preservar un ambiente de “respeto, diálogo y colaboración” dentro de las instituciones sanitarias y defendió la labor de los profesionales encargados de atender a los menores.
“El personal sanitario forma parte de nuestro pueblo y desempeña una labor de profundo compromiso humano, dedicando sus conocimientos, esfuerzo y vocación al cuidado de la vida y la salud de nuestros niños”, indicó el comunicado.









