MIAMI, Estados Unidos ― La Unión Eléctrica (UNE) aseguró este miércoles que la patana que ingresó el martes en la Bahía de La Habana desde República Dominicana no será destinada a generar electricidad para el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), sino que llegó exclusivamente para recibir mantenimiento en los astilleros Asticar.
La aclaración descarta que la embarcación represente una incorporación inmediata de capacidad para aliviar los apagones en la Isla.
“La patana que entró ayer a la Bahía de La Habana no se destinará a la generación del Sistema Electroenergético Nacional. Viene desde República Dominicana y su único propósito es recibir mantenimiento en el puerto de Asticar”, indicó la empresa estatal en Facebook.
La escueta publicación no identificó el nombre de la embarcación, su propietario, bandera ni el tiempo que permanecerá en Cuba. Tampoco precisó qué reparaciones necesita o si regresará a República Dominicana una vez terminados los trabajos.
El desmentido se produjo en una jornada especialmente crítica para el SEN. En el parte correspondiente a este 29 de julio, la UNE informó que el servicio estuvo afectado durante las 24 horas previas por falta de capacidad de generación.
Para este miércoles, la empresa pronosticó una afectación de 2.380 megavatios (MW) durante el horario pico, frente a una demanda estimada de 3.200 MW y una disponibilidad de apenas 850 MW.
El reporte oficial detalla que están fuera de servicio por averías la Unidad 6 de la Central Termoeléctrica (CTE) Máximo Gómez, en Mariel; la Unidad 1 de la CTE Antonio Guiteras, en Matanzas; la Unidad 3 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos; la Unidad 2 de la CTE Lidio Ramón Pérez, en Felton; y la Unidad 3 de la CTE Antonio Maceo, en Renté. También permanecían en mantenimiento la Unidad 3 de la CTE de Santa Cruz, las unidades 5 y 6 de Renté y la Unidad 5 de Nuevitas.
A las averías y mantenimientos se sumaba la falta de combustible: 106 centrales de generación distribuida estaban fuera de servicio por esa causa. El mismo parte identificó como indisponibles la Patana de Regla, la Patana de Melones, la Central Fuel de Mariel y la Central Fuel de Moa. De ese modo, las dos unidades flotantes que la UNE incluye habitualmente en sus reportes tampoco aportaban electricidad al sistema el día de la llegada de la embarcación dominicana.
Astilleros del Caribe (Asticar), donde la UNE asegura que será atendida la patana, es una empresa estatal especializada en reparación y mantenimiento de embarcaciones e instalaciones industriales. Entre sus servicios figuran trabajos de soldadura, pailería, mecánica, electricidad, reparación de motores, conservación de superficies, inspección de soldaduras y mantenimiento general para clientes cubanos y extranjeros.
En abril pasado, el Ministerio de Energía y Minas informó que Cuba mantenía solamente dos patanas destinadas a la generación eléctrica: la Belgin Sultán y la Erol Bay, con una capacidad instalada conjunta de 124 MW. Las autoridades negaron entonces que hubiera entrado una tercera embarcación y anunciaron que las dos existentes volverían a generar en la segunda quincena de abril tras la llegada de combustible ruso.
Las centrales flotantes comenzaron a adquirir un peso considerable dentro de la precaria generación cubana durante la crisis energética de los últimos años. En agosto de 2022, cinco embarcaciones de la compañía turca Karpowership operaban en aguas cubanas con una capacidad aproximada de 250 MW. En noviembre de ese año arribó una séptima unidad y el conjunto debía alcanzar unos 400 MW, según informaciones publicadas entonces por Reuters. Estas plantas transportan sus propios generadores, funcionan con petróleo o gas, se conectan a la red desde puntos próximos a tierra y son arrendadas por el país receptor.
La permanencia de esas unidades estuvo condicionada posteriormente por las dificultades financieras del régimen. En mayo de 2025, el diario oficial Granma informó que el viceministro primero de Energía y Minas, Argelio Jesús Abad Vigoa, había advertido sobre la posibilidad de que fueran retiradas patanas equivalentes a unos 400 MW debido a los problemas de Cuba para cumplir sus compromisos monetarios.










