
Cuba entre apagones y paneles solares: quién puede pagar su propia electricidad
El acceso a divisas determina quién puede sortear los apagones con energía propia y quién sigue dependiendo del deteriorado SEN.

El acceso a divisas determina quién puede sortear los apagones con energía propia y quién sigue dependiendo del deteriorado SEN.

Yo sólo quería sacar de dentro de mí lo que tenía de más. Pero no hay agua y el baño de tu casa es la boca de un lobo.

Agua que no se puede beber, comida difícil de conseguir, carbón para cocinar, hospitales saturados y miedo a salir cuando cae la noche.

Un vehículo presuntamente ocupado por agentes de la Seguridad avanzó contra los manifestantes durante la protesta.

El envejecimiento acelerado, la emigración de jóvenes y el deterioro de los servicios básicos han dejado a miles de adultos mayores y sus cuidadores frente a una crisis cada vez más difícil de sostener.

El agua se ha convertido en otro privilegio. Como los dólares, el dinero en efectivo, la gasolina, la electricidad, la comida y hasta morir dignamente.

El informe también sitúa en 95% el rechazo a la gestión del Gobierno.

La termoeléctrica holguinera genera 135 MW, limitada por una “ponchadura”, y deberá detenerse para que repare la avería.

Los apagones no solo echan a perder la comida: también ponen a prueba la capacidad de una sociedad para resistirse a convertir la precariedad en costumbre. Ese peligro es quizás el mayor triunfo de la dictadura.

En distintos barrios habaneros, vecinos han increpado a brigadas de la Empresa Eléctrica mientras realizan maniobras en los postes.

El acceso a divisas determina quién puede sortear los apagones con energía propia y quién sigue dependiendo del deteriorado SEN.

Yo sólo quería sacar de dentro de mí lo que tenía de más. Pero no hay agua y el baño de tu casa es la boca de un lobo.

Agua que no se puede beber, comida difícil de conseguir, carbón para cocinar, hospitales saturados y miedo a salir cuando cae la noche.

Un vehículo presuntamente ocupado por agentes de la Seguridad avanzó contra los manifestantes durante la protesta.

El envejecimiento acelerado, la emigración de jóvenes y el deterioro de los servicios básicos han dejado a miles de adultos mayores y sus cuidadores frente a una crisis cada vez más difícil de sostener.

El agua se ha convertido en otro privilegio. Como los dólares, el dinero en efectivo, la gasolina, la electricidad, la comida y hasta morir dignamente.

El informe también sitúa en 95% el rechazo a la gestión del Gobierno.

La termoeléctrica holguinera genera 135 MW, limitada por una “ponchadura”, y deberá detenerse para que repare la avería.

Los apagones no solo echan a perder la comida: también ponen a prueba la capacidad de una sociedad para resistirse a convertir la precariedad en costumbre. Ese peligro es quizás el mayor triunfo de la dictadura.

En distintos barrios habaneros, vecinos han increpado a brigadas de la Empresa Eléctrica mientras realizan maniobras en los postes.
