
Apagones en Cuba hoy: una crisis que afecta la vida cotidiana y la salud mental
Como buscando que nuestras mentes colapsen, nos atiborran de datos estúpidos y tecnicismos sobre capacidad de generación y demanda.

Como buscando que nuestras mentes colapsen, nos atiborran de datos estúpidos y tecnicismos sobre capacidad de generación y demanda.

Ay, todo se pudre, como sucede en las guerras, en esas guerras en las que la salvación se hace escasa, casi imposible.

Falta muy poco para que, sin más rodeos, nos digan que hasta el agua potable deberemos importarla o adquirirla en dólares.

Son muchos los que se preguntan qué podría ocurrir con esas negociaciones que se están desarrollando si el régimen saca la vara de la represión y ataca al pueblo, provocando una espiral que nadie desea. El castrismo se está moviendo por el filo de una navaja y no sabe qué hacer.

La crisis energética en la isla se ha agudizado en las últimas semanas, con déficits de generación que con frecuencia superan los 1,500 y hasta los 2,000 megavatios en horario pico.

Videos difundidos en redes sociales y por medios independientes muestran a residentes golpeando ollas y sartenes desde sus casas y balcones.

El apagón general se produjo en medio de una crisis energética que ya venía agravándose desde días anteriores.

Un cubano con salario medio en la Isla de 4.200 CUP tardaría unos 50 años reuniendo todos sus ingresos para adquirir el kit más barato.

Es más rentable para el castrismo dejarnos a oscuras, y mucho más obligarnos a gastar salarios, ahorros y remesas en adquirir (siempre en dólares) plantas eléctricas domésticas, paneles solares y combustibles que nadie sabe cómo logran burlar el “bloqueo”.

El paquete de decisiones del Gobierno cubano ante la crisis energética, aún sin presentarse de forma integral, recuerda el plan de “Opción Cero” del Período Especial.

Como buscando que nuestras mentes colapsen, nos atiborran de datos estúpidos y tecnicismos sobre capacidad de generación y demanda.

Ay, todo se pudre, como sucede en las guerras, en esas guerras en las que la salvación se hace escasa, casi imposible.

Falta muy poco para que, sin más rodeos, nos digan que hasta el agua potable deberemos importarla o adquirirla en dólares.

Son muchos los que se preguntan qué podría ocurrir con esas negociaciones que se están desarrollando si el régimen saca la vara de la represión y ataca al pueblo, provocando una espiral que nadie desea. El castrismo se está moviendo por el filo de una navaja y no sabe qué hacer.

La crisis energética en la isla se ha agudizado en las últimas semanas, con déficits de generación que con frecuencia superan los 1,500 y hasta los 2,000 megavatios en horario pico.

Videos difundidos en redes sociales y por medios independientes muestran a residentes golpeando ollas y sartenes desde sus casas y balcones.

El apagón general se produjo en medio de una crisis energética que ya venía agravándose desde días anteriores.

Un cubano con salario medio en la Isla de 4.200 CUP tardaría unos 50 años reuniendo todos sus ingresos para adquirir el kit más barato.

Es más rentable para el castrismo dejarnos a oscuras, y mucho más obligarnos a gastar salarios, ahorros y remesas en adquirir (siempre en dólares) plantas eléctricas domésticas, paneles solares y combustibles que nadie sabe cómo logran burlar el “bloqueo”.

El paquete de decisiones del Gobierno cubano ante la crisis energética, aún sin presentarse de forma integral, recuerda el plan de “Opción Cero” del Período Especial.
