MIAMI, Estados Unidos. – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles que a la Administración del presidente Donald Trump le “encantaría” ver un cambio de régimen en Cuba, aunque sostuvo que eso no implica que Washington vaya a causarlo.
Rubio hizo las declaraciones durante una audiencia en el Senado dedicada a exponer los planes del Gobierno estadounidense sobre Venezuela, en un contexto de escalada verbal entre La Habana y Washington tras la operación militar del 3 de enero en Caracas que derivó en la captura del entonces dictador venezolano Nicolás Maduro.
Rubio señaló ante los legisladores: “Nos gustaría, pero eso no significa que vayamos a provocar un cambio, aunque nos encantaría verlo. No cabe duda de que sería un gran beneficio para Estados Unidos que Cuba dejara de estar gobernada por un régimen autocrático”.
Interrogado sobre si Estados Unidos prevé usar el poder militar u otras formas de coerción para impulsar un cambio de régimen en la Isla, Rubio respondió que el marco legal estadounidense delimita el asunto. En ese intercambio, sostuvo: “El embargo estadounidense contra Cuba está codificado. Fue codificado en la ley y exige un cambio de régimen para que podamos levantar el embargo”.
En términos legales, la Ley Helms-Burton (Ley LIBERTAD) fijó en estatuto partes del régimen de sanciones y establece condiciones para suspender o terminar el embargo, vinculadas a determinaciones presidenciales sobre la existencia de un “gobierno de transición” y, posteriormente, de un “gobierno elegido democráticamente” en Cuba.
Las declaraciones de Rubio se produjeron un día después de que Trump afirmara que Cuba “está a punto de colapsar” porque, tras el derrocamiento de Maduro, la Isla ya no recibe crudo venezolano.
En paralelo, Rubio presentó ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado un testimonio preparado sobre Venezuela en el que defendió la operación del 3 de enero y aludió a la relación entre Caracas y La Habana, al afirmar que recursos energéticos venezolanos se habían usado para apuntalar al régimen cubano, según el documento divulgado por el propio comité.








