MADRID, España.- El periodista independiente Ángel Cuza Alfonso fue liberado este lunes de la prisión de Guanajay, en la provincia de Artemisa, aunque continúa bajo un proceso penal y sometido a control policial, según informó él mismo en un audio enviado a la redacción de CubaNet.
“Me soltaron ayer (lunes) de la prisión de Guanajay, pero supuestamente tengo un proceso abierto por el ‘delito’ de portación de explosivos por un casquillo de una bala”, explicó Cuza. De acuerdo con su testimonio, agentes de la Seguridad del Estado le comunicaron que debe presentarse este martes a la una de la tarde en la unidad policial de Tercera y 110, en el municipio Playa, La Habana, para firmar un documento como parte del procedimiento judicial en su contra.
“Ayer los represores me dijeron que tengo que presentarme hoy martes a la una de la tarde en la unidad de Tercera y 110 en Playa, como una constancia de que tengo que firmar una hoja hasta el día del juicio o no sé, tengo que ver cómo va a ser el proceso”, añadió, ante la ambigüedad de la situación. Cuza denunció que, no han pasado ni 24 horas de su excarcelación, y ya “empezaron a reprimir”.
Asimismo, denunció que lo amenazaron con que «a la mínima que haga lo van a mandar para Matanzas preso».
La liberación se produce un par de meses después de que el periodista fuera trasladado a la prisión de Guanajay bajo el argumento de una supuesta “lista de plantados”, una medida que organizaciones y activistas han denunciado como parte de las prácticas de hostigamiento contra presos políticos y opositores en Cuba. Desde ese centro penitenciario, Cuza envió una carta en la que denunció condiciones de reclusión y tratos que consideró inhumanos, y en la que afirmó: “Prefiero la muerte antes que seguir en prisión”.
Ángel Cuza ha sido detenido y procesado en varias ocasiones por su labor como comunicador independiente y por su activismo. Su más reciente encarcelamiento y posterior traslado a Guanajay se enmarcan en una escalada de presiones que incluyó interrogatorios, amenazas y la apertura de nuevas causas penales, ahora reactivadas con la acusación de “portación de explosivos” por la tenencia de un casquillo de bala, un cargo que el propio periodista considera fabricado.








