MIAMI, Estados Unidos. – La actriz cubana Adela Legrá, uno de los tres rostros protagónicos de la película Lucía (1968), falleció en la madrugada de este viernes en Santiago de Cuba a los 86 años, de acuerdo con Cubacine, el portal del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).
“Acaban de confirmar a Cubacine ICAIC el fallecimiento en Santiago de Cuba de nuestra Adela Legrá, uno de los tres rostros de Lucía y gran protagonista de filmes fundacionales del cine cubano”, escribió en Facebook el comisario cultural cubano Alexis Triana, actual presidente del ICAIC.
Legrá había sido hospitalizada “de urgencia” en el Hospital Provincial de Santiago de Cuba y falleció allí durante la madrugada. El cadáver será velado en la funeraria El Calvario, en la misma ciudad oriental, según Cubacine.

Nacida en Guantánamo en 1939 —su nombre completo era Adelaida López Legrá—, llegó al cine después de ser descubierta en Baracoa por el director Humberto Solás mientras trabajaba como activista de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Ese encuentro derivó en su primer papel protagónico en Manuela, un mediometraje de 1966.
Según Cubacine, su “rostro de mujer campesina” y su “sinceridad y frescura” la convirtieron en “la protagonista ideal para el tercer cuento de Lucía”, película emblemática del cine cubano. Tras aquel filme, su carrera se vinculó a títulos clave de la cinematografía nacional y a producciones de la televisión cubana.

Además de Lucía y Manuela, la filmografía de Legrá incluye títulos como El brigadista (1977), Miel para Oshún (2001) y Barrio Cuba (2006), además de Rancheador (1976), Aquella noche larga (1979), Vals de La Habana Vieja (1988) y Nada (2001).
Al final de su vida, Legrá seguía siendo referida por la prensa cultural cubana como una figura emblemática del cine clásico/revolucionario y como uno de los rostros asociados de manera permanente a Lucía.
En los últimos años, su figura también fue objeto de homenajes y trabajos audiovisuales: recibió la Placa Heredia, fue homenajeada en Havana Film New York (2002) y en el I Festival Internacional de Cine Pobre de Gibara (2003), y le fueron dedicados los documentales Adela, un nombre de mujer (1999) y Quién me quita lo bailao (2000).









