La crisis de las tarjetas SIM en Cuba: entre colas y reventa

En Holguín y en toda Cuba, la comunicación por telefonía móvil está afectada por la escasez de tarjetas SIM.
Cola para comprar líneas telefónicas (tarjetas SIM) en el telepunto de ETECSA de la ciudad de Holguín
Cola para comprar líneas telefónicas (tarjetas SIM) en el telepunto de ETECSA de la ciudad de Holguín (Foto: CubaNet)

HOLGUÍN, Cuba ― “Las broncas han sido grandes y la Policía viene para organizar la cola. La mitad de los que están ahí son ‘coleros’ que viven de la reventa”, dice a CubaNet Yusmary Pérez mientras señala la multitud de personas que se aglomera frente a una oficina comercial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) de la ciudad de Holguín con la esperanza de comprar una tarjeta SIM para el celular.  

En Cuba, la comunicación por telefonía móvil está afectada por la escasez de tarjetas SIM. Ante la incapacidad de las autoridades para solucionar el problema, los cubanos deben elegir entre soportar días de colas en las escasas ocasiones que hay ofertas o ceder ante un mercado informal en el que cada línea telefónica asciende a 25.000 pesos, cifra que casi cuadruplica el salario medio. 

“Los que compraron los primeros turnos o los que durmieron aquí son los únicos que han podido resolver”, dice Carlos Manuel Domínguez, en los alrededores del telepunto de ETECSA en la ciudad de Holguín. Pero la odisea de Domínguez y el resto de la multitud va mucho más allá de una simple espera: “Primero nos apuntamos en una lista y a las 7:00 de la noche rectificamos el número en la cola. El día que compras te dan el turno y, después, hay que seguir esperando a que te llamen para comprar la línea”, resume el holguinero.

No fue hasta febrero de 2015 que la Resolución 593/2014 permitió a los cubanos contratar hasta tres líneas permanentes. Aquella decisión, que parecía un avance, chocó frontalmente con la incapacidad de ETECSA para sostener su infraestructura. 

Cola para comprar líneas telefónicas (tarjetas SIM) en el telepunto de ETECSA de la ciudad de Holguín (Foto: CubaNet)

La habilitación del acceso a internet por datos móviles en 2018 disparó una demanda que ETECSA nunca pudo satisfacer con agilidad. La escasez de tarjetas SIM se ha agudizado desde 2023, lo que ha dejado a usuarios incomunicados.

Incluso la propia ETECSA admitió su incapacidad para cubrir la red comercial nacional. En un mensaje publicado en 2022 la entidad reconoció que la recuperación de los niveles habituales dependía de compras en el mercado internacional, con el cual justificó la parálisis por la falta de divisas.

Tania Velázquez Rodríguez, presidenta ejecutiva de ETECSA, no ocultó la gravedad del asunto al declarar que “muchas veces no hay líneas para comprar”. “Hemos tenido incluso que adoptar algunas medidas para decir, no puedes adquirir ni tu segunda ni tu tercera línea, porque sencillamente no tenemos las líneas para comercializar”, dijo la funcionaria en 2025.

Los holguineros están obligados a esperar incluso días en la cola si quieren comprar una línea telefónica (Foto: CubaNet)

La crisis y la venta centralizada de líneas telefónicas estimulan la reventa en el mercado informal y obligan a los holguineros a dormir en las aceras para cuidar la cola. “Esto se acabaría si vendieran las líneas en varias oficinas de ETECSA”, opina Dayana Silva. “Tenerlas en un solo lugar es tremendo negocio para los revendedores”, agrega.

La diferencia de precios entre la oferta oficial de ETECSA y la del mercado informal es notable. Mientras el costo legal es de 1.500 pesos cubanos, en los grupos de redes sociales y portales de anuncios las cifras se multiplican por 10 y hasta por 20.

El desajuste económico es parte de un patrón ya conocido en el que la escasez se repite. A esto se suma el impacto del llamado “tarifazo” de mayo de 2025, que elevó los costos de los servicios en relación con los salarios. La reforma impuso un paquete básico de 6 GB por 360 CUP, pero los adicionales pasaron a costar hasta 11.760 pesos cubanos (por 15 GB). 

La desigualdad social se profundiza cuando la conectividad beneficia a quienes pueden acceder a la divisa. La propia ETECSA reconoció que la compra de líneas móviles en dólares es una oferta independiente vigente hace años para asegurar la infraestructura.

Esta situación genera una brecha que divide a los cubanos en dos categorías desiguales en el acceso a la información. 

La necesidad de estar conectado ha incrementado también los riesgos de seguridad. Decenas de usuarios han denunciado estafas al intentar comprar tarjetas por fuera de los canales oficiales. “El que necesita comunicarse por teléfono no se pone a pensar en precauciones”, confiesa Maricela Doimeadiós. “Por eso, cuando ETECSA no tiene ofertas, tenemos que comprarle al revendedor”, asegura Maricela.

En el mercado informal una tarjeta SIM ha llegado a costar 25.000 pesos, un monto prohibitivo para un país en el que el salario promedio mensual, según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), es de 6.830 pesos.

“Hacía más de un año que no vendían líneas [tarjetas SIM] y, ahora que sacaron, todo el mundo quiere aprovechar”, dice Yordanis Batista al observar a la multitud. “La mayoría viene a recuperar la línea que perdió por el teléfono robado”, concluye el holguinero, con la certeza de quien sabe que, en cualquier momento, la escasez volverá.

Biografía del autor:

Sigue nuestro canal de WhatsApp. Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de Telegram.

ETIQUETAS: