LIMA, Perú — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, volvió a endurecer este martes su discurso sobre Cuba al calificar a los actuales gobernantes de la Isla como “económicamente incompetentes” y asegurar que no será posible una recuperación mientras el sistema político permanezca intacto.
En declaraciones difundidas por el Departamento de Estado tras una entrevista concedida a Fox News con el periodista Trey Yingst, Rubio afirmó que “las cosas pueden mejorar en Cuba con reformas económicas serias, pero no con los actuales gobernantes. Son económicamente incompetentes”.
El jefe de la diplomacia estadounidense insistió en que la crisis cubana no puede resolverse únicamente con ajustes económicos. “No se puede arreglar su economía si no se cambia su sistema de gobierno”, sostuvo, en línea con declaraciones previas en las que ya había vinculado cualquier alivio económico a transformaciones políticas profundas en la Isla.
Rubio fue más allá del plano económico y acusó a la dictadura castrista de permitir operaciones de actores extranjeros contrarios a los intereses de Washington.
El régimen ha “extendido la alfombra de bienvenida a los adversarios de EE.UU. para operar en territorio cubano contra los intereses nacionales con impunidad (…) No vamos a permitir que ningún aparato militar, de inteligencia o de seguridad extranjero opere con impunidad a 90 millas de las costas de EE.UU.”, advirtió.
Las declaraciones se producen en medio del agravamiento de la crisis económica cubana. Según las más recientes proyecciones regionales, la economía de la Isla habría cerrado 2025 con una contracción de 3,8%, mientras para 2026 se anticipa una caída aún más severa de 6,5%.
De confirmarse estas cifras, Cuba acumularía un desplome de 10,3% en dos años, uno de los peores desempeños de América Latina y el Caribe.
La nueva valoración de Rubio refuerza una postura que ha sostenido desde su llegada al cargo. A finales de marzo, el secretario de Estado ratificó que la crisis cubana no podrá resolverse con aperturas económicas parciales ni con medidas aisladas, porque, a su juicio, “no se puede alcanzar la prosperidad económica sin un nivel significativo de libertad política”.
La declaración, hecha en una entrevista con Al Jazeera, colocó el foco de Washington no solo en el desastre material de la Isla, sino en la incapacidad del sistema político cubano para sostener una economía funcional.
Rubio subrayó que el problema de Cuba no es simplemente técnico ni coyuntural, sino estructural. Según él, el régimen necesita emprender “reformas muy serias” tanto en el gobierno como en la economía si realmente quiere salir de la crisis. “Si están dispuestos a hacerlo, los vamos a ayudar”, dijo.
No obstante, enseguida dejó clara su tesis central: sin libertades políticas básicas, tampoco puede haber desarrollo económico sólido. En ese punto, argumentó que un ciudadano o un actor económico debe poder cuestionar regulaciones o decisiones del poder sin arriesgarse a ir a prisión, algo que, apuntó, no ocurre en Cuba.










