MADRID, España.- Junio fue un mes especialmente violento para las mujeres en Cuba. En apenas dos semanas, entre el 2 y el 17, al menos siete mujeres fueron asesinadas en hechos reportados como feminicidios en La Habana, Camagüey, Santiago de Cuba y Mayabeque. En todos los casos registrados, los presuntos agresores eran parejas o exparejas de las víctimas.
Las historias se repiten con variaciones mínimas: ataques dentro de viviendas, agresores con vínculos sentimentales previos, mujeres que intentaban separarse, menores que presenciaron los hechos, familiares heridos al intentar intervenir y comunidades que terminaron actuando antes o junto a una Policía que, en la mayoría de los casos, llegó cuando ya era tarde.
La información recopilada a partir de denuncias ciudadanas, publicaciones de familiares, reportes de plataformas independientes y observatorios de género permite identificar al menos 26 hechos violentos ocurridos en Cuba durante el mes, entre feminicidios, homicidios, robos, asaltos y agresiones.
Del total de hechos documentados, siete fueron feminicidios y diez, homicidios. También se conoció de cuatro agresiones graves, cuatro asaltos y un robo violento con dos víctimas. La Habana fue la provincia con mayor incidencia, con 13 sucesos registrados, la mitad del total. Le siguieron Camagüey, con cinco; Matanzas, con cuatro; Santiago de Cuba, con dos; y Mayabeque y Pinar del Río, con uno cada una.
El uso de armas blancas fue uno de los patrones más visibles del mes. En al menos 15 hechos se mencionan cuchillos, navajas, machetes u otros objetos cortantes. En un caso se registró el uso de arma de fuego.
Feminicidios: mujeres jóvenes, madres y menores afectados
El primer feminicidio registrado ocurrió el 2 de junio en San Miguel del Padrón, La Habana. La víctima fue Estefany García, de 29 años, madre de una bebé de seis meses. Fue asesinada en la zona de El Diezmero por su expareja, identificado como Raciel, quien tenía antecedentes de violencia contra ella y otras mujeres.
Ese mismo día, en la ciudad de Camagüey fue asesinada Adrianelys Nieves Castillo, de 24 años. Su expareja habría irrumpido en la vivienda donde se encontraba. La hija menor de la víctima presenció los hechos, mientras que el hombre con quien Nieves Castillo mantenía una relación resultó herido durante el ataque.
Un día después, en Florida, también en Camagüey, Lisney Cárdenas Bruzón, de 26 años, fue agredida por su esposo, de quien se estaba separando. De acuerdo con la información recogida, él la citó para “conversar” y luego la atacó. Lisney permaneció con vida varias horas y murió en la madrugada del 4 de junio. Era madre de una niña de ocho años y de un niño de tres.
También el 4 de junio fue hallada muerta Yohanka “Maconcha” Acosta Rodríguez en el parque de 23 y Paseo, en El Vedado. El crimen fue atribuido a su expareja, quien, según los reportes, quedó bajo custodia policial. Yohanka dejó dos hijos.
El 7 de junio, Arnelys Nancy Vega González, conocida como “Tita”, fue asesinada en su vivienda del barrio Colón, en Centro Habana. Tenía 25 años. Su hija de cinco años presenció el crimen. El padre de la víctima resultó herido al intentar defenderla y fue hospitalizado. Vecinos lograron retener al agresor hasta la llegada de la Policía y protegieron a la niña.
Un día después, en Palma Soriano, Santiago de Cuba, fue asesinada Rosaidis Donatien, “Rosi”, de 23 años. De acuerdo con los reportes, su pareja, Algendry López, había llegado ese mismo día desde Estados Unidos. La joven habría intentado refugiarse en la vivienda de unos vecinos antes de ser atacada. El agresor se autolesionó posteriormente y fue hospitalizado.
El séptimo feminicidio documentado ocurrió el 17 de junio en La Lima, poblado del municipio Nueva Paz, Mayabeque. Maribel Pérez Linares, de 33 años, fue asesinada por su expareja, quien presuntamente la atacó con un machete. En el mismo hecho también fueron heridos su madre, Adelaida Linares, y Aramis Rodríguez Palmero, pareja de Maribel, quien murió después de ser trasladado al hospital.
La concentración de estos crímenes en tan pocos días permite identificar varios rasgos comunes. Seis de las siete víctimas tenían entre 23 y 33 años. En al menos seis casos se menciona la existencia de hijos o menores afectados directamente. Cuatro feminicidios ocurrieron dentro de viviendas; uno, en la vía pública; otro, en una zona rural; y en un caso no se precisa el lugar exacto.
Los casos vuelven a exponer la falta de una ley específica e integral sobre violencia de género, así como la ausencia de refugios especializados, sistemas eficaces de alerta temprana y mecanismos de prevención, protección y reparación.
La Habana encabezó el registro de criminalidad
La Habana concentró 13 de los 26 sucesos violentos registrados. Los reportes abarcan Guanabacoa, Plaza de la Revolución, San Miguel del Padrón, Centro Habana, Diez de Octubre, Habana del Este y Arroyo Naranjo.
El mes comenzó con un robo con armas de fuego en Guanabacoa: una doctora y su madre, identificadas como Mislaidy Hernández y Katia Suárez, fueron asaltadas dentro de su vivienda por tres hombres que se llevaron dinero, joyas, una moto y otras pertenencias. Según la denuncia familiar, los presuntos responsables fueron detenidos.
En Plaza de la Revolución se documentaron tres hechos: dos asaltos y el mencionado feminicidio de Yohanka Acosta. Uno de los asaltos ocurrió en H y 21, en El Vedado, donde una mujer fue atacada por dos hombres. En otro caso, un hombre fue detenido tras asaltar con un cuchillo a una mujer para robarle el celular cuando se dirigía al trabajo.
Centro Habana también acumuló tres sucesos: el feminicidio de Arnelys Vega; el asalto al actor Maikel Chávez en el Malecón habanero; y la agresión contra José Antonio Betancurt Díaz, vendedor de espejuelos de 37 años, atacado con machetes y un bate en las inmediaciones de Galeano y San Rafael. Betancurt sobrevivió y permanecía hospitalizado, fuera de peligro.
En San Miguel del Padrón se registraron el feminicidio de Estefany García, la muerte de un hombre de 62 años conocido como Miguelito El Sapo tras una golpiza, y el homicidio de Anner Fuentes, conocido como Chachy, atacado con arma blanca en San Francisco de Paula por alguien que presuntamente actuó en defensa propia y luego se entregó a la policía.
Otro hecho de violencia fue reportado en Campo Florido, Habana del Este, donde Lucía Esther Pacheco, de 63 años, fue agredida con machete. La mujer habría visto a su hija golpeada y responsabilizó de la agresión a Luis Miguel Pérez Hidalgo, pareja de la joven, a quien increpó antes de ser atacada por él con el arma blanca.
En Arroyo Naranjo Jorge Francisco Iznaga Cruz, de 59 años, murió tras ser agredido con arma blanca en la Calzada de Managua, en la zona de El Calvario, luego de una discusión relacionada con comentarios sobre la víctima y su trabajo; según la denuncia familiar, el responsable huyó y continuaba sin ser localizado.
Homicidios y agresiones en el resto del país
Fuera de La Habana, Camagüey fue la provincia con mayor número de hechos documentados. Además de los feminicidios de Adrianelys Nieves y Lisney Cárdenas, la provincia registró otras tres muertes violentas, todas con un elemento común: las víctimas fueron halladas en espacios cerrados o vinculados a su entorno más próximo. Jesús Vázquez fue encontrado muerto en un inmueble del reparto Florat, donde trabajaba como custodio. En el reparto Modelo, Hilder Fals Socarrás, conocido como Fal, apareció sin vida dentro de la cisterna de su vivienda. También en esa zona fue hallado muerto Jesús Castro Jiménez, conocido como La Tela, en un caso relacionado preliminarmente con un posible robo.
En Matanzas, los cuatro hechos documentados tuvieron otro perfil: discusiones, conflictos personales y agresiones que terminaron en muertes o lesiones graves. En el municipio Martí, Luis Quintana falleció tras varios días hospitalizado por una herida de arma blanca. En Cárdenas, una adolescente de 17 años, identificada como Malany, murió después de ser herida por otra menor de 14 años. También en Cárdenas, el médico intensivista Leudis Alfonso Minguía fue agredido dentro del Hospital Julio Miguel Arístegui Villamil mientras cumplía guardia en la Unidad de Cuidados Intensivos. En Jovellanos, Adriel Reyes Gala, conocido como Matute, murió tras una discusión durante una actividad recreativa.
Palma Soriano fue el escenario de los dos hechos documentados en Santiago de Cuba: el feminicidio de Rosaidis Donatien y el homicidio de Jesús Alberto Martínez Fernández, de 26 años, quien murió tras ser herido con un objeto cortante cerca del Bar Galaxy. Su madre, la activista Denia Fernández Rey, denunció la falta de condiciones hospitalarias y pidió justicia por la muerte de su hijo. En Pinar del Río fue reportado el homicidio de un joven identificado como Dairon, en Consolación del Sur, durante una actividad vinculada a carreras de caballos.
Los datos de junio muestran un escenario de violencia extendida, con fuerte presencia de armas blancas, hechos dentro de viviendas, asaltos en espacios públicos y conflictos cotidianos que terminaron en muertes o lesiones graves. También revelan la importancia de las denuncias ciudadanas y de las publicaciones de familiares, vecinos y medios independientes para reconstruir casos que, en su mayoría, no aparecen en los medios estatales.
Más que una lista de sucesos aislados, junio dejó una radiografía inquietante: mujeres asesinadas por parejas o exparejas, menores expuestos a la violencia, ancianas atacadas para robarles, adolescentes involucradas en homicidios, médicos agredidos en hospitales y comunidades obligadas a actuar ante emergencias que desbordan la vida cotidiana.









