MIAMI, Estados Unidos ― El Observatorio de la revista Alas Tensas (OGAT) elevó a 32 el número de feminicidios verificados en Cuba desde comienzos de 2026, tras documentar el asesinato de Rosaidis “Rosy” Donatien, una joven de 23 años que habría muerto presuntamente a manos de su esposo en Palma Soriano, Santiago de Cuba.
El crimen ocurrió durante la noche del 8 de junio en la vivienda de la víctima, ubicada en el reparto Nito Ortega. El presunto agresor permanece hospitalizado en estado grave después de autolesionarse, de acuerdo con la información recabada por el OGAT.
La muerte de Donatien fue el quinto feminicidio verificado por OGAT durante los primeros nueve días de junio. El registro independiente contabilizaba un total de 32 feminicidios, 19 intentos de feminicidio y el asesinato de un hombre en un contexto de violencia feminicida ocurridos solo en lo que va de año.
La cifra de mujeres asesinadas duplica los 16 feminicidios que los observatorios independientes habían confirmado en Cuba a estas alturas de 2025. El OGAT mantiene además bajo investigación nueve posibles feminicidios y dos intentos ocurridos o denunciados durante 2026.
Los otros cuatro casos registrados en junio corresponden a Adrianelys Nieves Castillo, Estefany “Tita” García, Lisney Cárdenas Bruzón y Yohanka “Maconcha” Acosta Rodríguez. Tres de las víctimas habrían sido asesinadas presuntamente por sus exparejas y una por su esposo.
Adrianelys Nieves Castillo, de 24 años, murió la noche del 2 de junio durante un apagón en la ciudad de Camagüey. Su expareja habría entrado por la fuerza en su vivienda y cometido la agresión, durante la cual también resultó herida la actual pareja de la joven.
Ese mismo día fue asesinada Estefany García, de 29 años, en San Francisco de Paula, municipio San Miguel del Padrón, La Habana. El OGAT atribuyó presuntamente el crimen a una expareja de la víctima que ya se encuentra encarcelada y tenía antecedentes de violencia machista.
Lisney Cárdenas Bruzón, de 26 años, fue atacada presuntamente por su esposo durante la tarde del 3 de junio en La Tomatera, una comunidad rural del municipio Florida, Camagüey. La joven murió en la madrugada siguiente, después de permanecer con vida durante más de ocho horas.
Los testimonios recopilados por OGAT describieron dificultades para solicitar auxilio debido a los apagones, los problemas de comunicación, la distancia entre la comunidad y la cabecera municipal, la demora de la ambulancia y la falta de recursos médicos. Vecinos y familiares tuvieron que aportar vendas, sueros y oxígeno mientras esperaban el transporte sanitario.
El cuarto caso corresponde a Yohanka Acosta Rodríguez, cuyo cadáver fue encontrado durante la madrugada del 4 de junio en un parque situado en la intersección de las calles 23 y Paseo, en el municipio habanero Plaza de la Revolución.
Ante comentarios divulgados en redes sociales sobre las circunstancias de algunos de estos crímenes, la directora del OGAT, Ileana Álvarez, rechazó las narrativas que responsabilizan a las víctimas por las agresiones sufridas. “La vida de las mujeres no puede quedar sometida al juicio moral de la comunidad ni a narrativas que buscan justificar la violencia machista”, dijo.
El Observatorio identificó entre los casos recientes varios elementos recurrentes: ataques cometidos dentro de las viviendas, agresores que eran parejas o exparejas, uso de armas blancas, antecedentes de violencia, apagones, menores expuestos directamente a los crímenes y comunidades obligadas a suplir las deficiencias de los servicios estatales.
El OGAT sostuvo que la crisis económica y humanitaria, el deterioro del sistema sanitario, los cortes eléctricos y la precariedad de las comunicaciones agravan la vulnerabilidad de las mujeres y reducen la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia. La organización insistió, no obstante, en que esas circunstancias no justifican los crímenes.
El Observatorio reclamó al Estado cubano la declaración de una emergencia nacional frente a la violencia machista y señaló que el país continúa sin una ley específica e integral sobre violencia de género, refugios especializados, sistemas eficaces de alerta temprana y mecanismos suficientes de prevención, protección y reparación.
El OGAT realiza el monitoreo de la violencia feminicida desde 2019 mediante una red de observadoras dentro de la Isla. La verificación combina testimonios de familiares, amistades, vecinos y otras fuentes comunitarias con publicaciones en redes sociales, informaciones periodísticas y los escasos datos institucionales disponibles. Los casos son incorporados al registro cuando las investigadoras identifican elementos que permiten establecer un sesgo de género.
Las cifras independientes no son directamente comparables con el indicador publicado por el Observatorio de Igualdad de Género de Cuba, administrado por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). El portal estatal informó que 76 mujeres de 15 años o más figuraron como víctimas de asesinatos por razones de género en procesos judiciales resueltos durante 2024, una tasa de 1,79 por cada 100.000 mujeres.
Ese dato oficial contabiliza víctimas conocidas en juicios concluidos durante el año, no necesariamente crímenes cometidos en ese mismo período, mientras que OGAT organiza su registro según la fecha en que ocurrieron los hechos y mantiene abiertos los casos que todavía no ha podido verificar plenamente.









