MIAMI, Estados Unidos ― El Instituto Internacional sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (conocido como Raza e Igualdad) celebró este martes en Ciudad de Panamá el diálogo “Horizontes de Libertad: Una conversación sobre la justicia transicional en Cuba, Nicaragua y Venezuela”, un evento paralelo a la 56ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).
El evento estuvo centrado en los mecanismos de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición frente a graves violaciones de derechos humanos documentadas en los tres países.
El panel reunió al presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y relator para Cuba, Edgar Stuardo Ralón Orellana; a la activista cubana Carolina Barrero, presidenta y directora ejecutiva de Ciudadanía y Libertad; a Claudia Pineda, coordinadora de la Asociación de Defensa Jurídica, Registro y Memoria por Nicaragua; y a Diana González, psicóloga del Área Psicosocial de COFAVIC, por Venezuela. La conversación fue moderada por Carlos Quesada, director ejecutivo de Raza e Igualdad.
Durante el encuentro, Ralón condenó los regímenes autoritarios de la región y sostuvo que la justicia transicional en Cuba debe incluir a la sociedad civil cubana, de acuerdo con publicaciones en vivo difundidas por Raza e Igualdad.
Por Cuba, Barrero subrayó la importancia de trabajar por la memoria para contar las violencias registradas en la Isla y hacer frente a la represión y criminalización de la disidencia.
En alusión al caso venezolano, la activista cubana aseguró que “no hubo justicia”, sino “una redistribución entre las élites que lograron sobrevivir al cambio de administradores en una negociación de impunidad vestida en algunos casos de reconciliación”.
Claudia Pineda, representante de Nicaragua, afirmó durante el panel que “la verdad y la justicia son los pilares por los cuales se debe trabajar por la transición democrática en Cuba, Nicaragua y Venezuela”.
Diana González, de COFAVIC, abordó las excarcelaciones registradas este año en Venezuela, en un contexto donde organizaciones de derechos humanos han advertido sobre la persistencia de la represión y la falta de garantías para las víctimas.
Raza e Igualdad había planteado el encuentro como un espacio para reflexionar sobre “los mecanismos de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición necesarios para enfrentar las graves violaciones de derechos humanos documentadas en estos países”. También lo presentó como una discusión sobre los desafíos de una eventual transición democrática y el papel de la sociedad civil en la construcción de sociedades más justas, inclusivas y respetuosas de los derechos humanos.
La celebración del evento coincidió con una declaración de la Secretaría General de la OEA sobre Cuba, Nicaragua y Venezuela, en la que el organismo expresó preocupación por los presos políticos en esos países. “En las Américas no hay lugar para la persecución política ni para el encarcelamiento basado en opiniones o en la disidencia”, indicó el ente interamericano.
La 56ª Asamblea General de la OEA se celebra del 22 al 24 de junio en Ciudad de Panamá, bajo el lema “América unida en el bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá” y con el tema “Multilateralismo firme en defensa de la democracia, la seguridad hemisférica y la estabilidad en los Estados Miembros”.
En su Informe anual 2025, la CIDH incluyó a Cuba, Nicaragua y Venezuela en el capítulo reservado para situaciones de especial atención. Sobre Cuba, este órgano de la OEA señaló la ausencia de democracia representativa e independencia judicial, además de graves vulneraciones a la libertad de expresión y a la integridad personal.
Sobre Nicaragua, documentó la profundización de la crisis de derechos humanos, el cierre de espacios cívicos y la concentración total del poder en el Ejecutivo; y sobre Venezuela, advirtió una grave afectación a la democracia y los derechos humanos, incluida la opacidad electoral, la represión estatal y la crisis institucional.










