
Asesinato de joven de 23 años en San Luis expone aumento de la criminalidad en Cuba
La víctima fue Ernesto Ramírez Ramos, un joven que vecinos y personas cercanas describieron como alguien “tranquilo” y sin antecedentes de conflicto.

La víctima fue Ernesto Ramírez Ramos, un joven que vecinos y personas cercanas describieron como alguien “tranquilo” y sin antecedentes de conflicto.

El Observatorio Cubano de Conflictos registró 185 hechos de inseguridad en abril pasado, una cifra que prácticamente duplica la de marzo.

“Fue sobre las dos de la mañana; los criminales se enredaron en una gresca con los custodios del lugar”, contó el activista Lázaro Ariel Padrón.

Trabajadores encargados de la recogida de desechos en la ciudad pensaron inicialmente que se trataba de un animal muerto.

Un informe independiente expone que durante el año se registraron 1.536 robos y 152 homicidios, en un contexto marcado por la falta de estadísticas oficiales transparentes.

Tras ser sorprendido en su propiedad por dos desconocidos armados que le advirtieron que lo vigilan, el autor expone otro capítulo del cerco y la intimidación que padece desde hace años.

Más de un siglo atrás, José Martí advertía sobre el papel de las condiciones sociales en el delito. Hoy, sus palabras cobran fuerza ante una criminalidad marcada por la acción y omisión del Estado cubano.

Así vivimos en Puerto Padre, en un escenario donde la seguridad brilla por su ausencia, y de nada vale ir a la Fiscalía y establecer una queja.

Uno de los homicidas fue identificado de 31 años y natural de Holguín, quien se había autodeportado desde los Estados Unidos en mayo.

La investigación exhaustiva de la víctima proyectará luz sobre quién o quiénes, cuándo, dónde, cómo, y por qué fue cometido este asesinato.

La víctima fue Ernesto Ramírez Ramos, un joven que vecinos y personas cercanas describieron como alguien “tranquilo” y sin antecedentes de conflicto.

El Observatorio Cubano de Conflictos registró 185 hechos de inseguridad en abril pasado, una cifra que prácticamente duplica la de marzo.

“Fue sobre las dos de la mañana; los criminales se enredaron en una gresca con los custodios del lugar”, contó el activista Lázaro Ariel Padrón.

Trabajadores encargados de la recogida de desechos en la ciudad pensaron inicialmente que se trataba de un animal muerto.

Un informe independiente expone que durante el año se registraron 1.536 robos y 152 homicidios, en un contexto marcado por la falta de estadísticas oficiales transparentes.

Tras ser sorprendido en su propiedad por dos desconocidos armados que le advirtieron que lo vigilan, el autor expone otro capítulo del cerco y la intimidación que padece desde hace años.

Más de un siglo atrás, José Martí advertía sobre el papel de las condiciones sociales en el delito. Hoy, sus palabras cobran fuerza ante una criminalidad marcada por la acción y omisión del Estado cubano.

Así vivimos en Puerto Padre, en un escenario donde la seguridad brilla por su ausencia, y de nada vale ir a la Fiscalía y establecer una queja.

Uno de los homicidas fue identificado de 31 años y natural de Holguín, quien se había autodeportado desde los Estados Unidos en mayo.

La investigación exhaustiva de la víctima proyectará luz sobre quién o quiénes, cuándo, dónde, cómo, y por qué fue cometido este asesinato.
